PUBLICIDAD

Noticias Salud al día

En los conciertos, protege tus oídos con tapones

Exceso de sonido en concierto

18 de Julio de 2012

Los conciertos musicales forman parte de las actividades de ocio veraniegas de muchas personas, y especialmente de los más jóvenes. Y algo que no se suele tener en cuenta es que la exposición a los altos niveles de sonido habituales en un evento de este tipo puede resultar perjudicial para los oídos. Una medida de precaución tan sencilla como ponerte tapones, puede reducir la intensidad del sonido lo suficiente como para evitar problemas de salud auditivos.

Durante un concierto de rock, por ejemplo, se pueden alcanzar 110 decibelios, mientras que el máximo nivel recomendado no debe superar los 65 decibelios. Este ‘exceso de sonido’ puede tener consecuencia sobre la salud de los oídos y provocar desde una pérdida transitoria de audición, hasta un trastorno auditivo permanente.

Durante un concierto de rock se pueden alcanzar 110 decibelios, mientras que el máximo nivel recomendado no debe superar los 65 decibelios

Tras unas horas en una discoteca, u otro lugar donde el nivel de ruido sea demasiado intenso, es frecuente sufrir pitidos en los oídos, una molestia que por lo general remite en un breve periodo de tiempo, pero que en el caso de que se prolongue debe alertarnos sobre la posibilidad de haber sufrido un trauma acústico más serio, y es conveniente en este caso consultar a un especialista.

Una de las causas de que se produzca pérdida de audición (hipoacusia) es la exposición prolongada a ruidos o sonidos intensos; por este motivo, los expertos de GAES han elaborado una lista de recomendaciones para evitar que tus oídos se lesionen, y para que puedas disfrutar de los conciertos sin temor a sus consecuencias.

Protege tus oídos con tapones durante los conciertos: estos dispositivos permiten reducir alrededor de 25 decibelios en la intensidad del sonido que percibimos, y marcan la diferencia entre un nivel aceptable o uno que perjudique nuestra salud auditiva.

Mantente alejado de los altavoces: los oídos sufren más si estamos cerca de la fuente de sonido especialmente, como ocurre en este caso, si los decibelios superan con creces el nivel recomendado.

Consulta con un especialista: si tras el concierto sientes pitidos, zumbidos, presión en los oídos, o escuchas tu propia voz como si viniera de lejos. Son signos que podrían indicar que se han destruido células ciliadas en el interior del oído, y es necesario poner medidas para evitar una pérdida de audición a largo plazo.

Fuente: GAES

Etiquetas:

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Síguenos en las redes sociales

Síguenos en las redes sociales

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Salud en cifras

1%
de la población padece algún trastorno del espectro autista (TEA)
'Fuente: 'Fundaciones del ámbito social y de salud, Ampans y Althaia''