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La atropina puede reducir la progresión de miopía en niños

Administrar dosis reducidas de atropina (una sustancia que se emplea en el tratamiento de la ambliopía) en los ojos, puede reducir la progresión de la miopía en niños, según un estudio realizado con 400 menores.
Niña pequeña con gafas sonriendo a la cámara

El estudio comprobó que dosis muy bajas de atropina eran efectivas contra la miopía en los niños.

18 de Noviembre de 2015

Administrar dosis reducidas de atropina en los ojos enlentece la progresión de la miopía en los niños, según ha revelado una investigación cuyos resultados se han presentado en la reunión anual de la Academia Americana de Oftalmología. En el estudio, liderado por Donald Tan, del Instituto de Investigación Ocular de Singapur, y que ha durado cinco años, han participado 400 niños con edades comprendidas entre los 6 y los 12 años.

Los niños a los que se administró el colirio con menor concentración de atropina –al 0,01%– eran los que presentaban menos miopía

Aunque ya se sabía que la atropina, que se emplea en el tratamiento de la ambliopía, podría ayudar a combatir la miopía grave, su uso no está extendido porque, en dosis altas, esta sustancia tiene numerosos efectos adversos. Por ello, los autores del trabajo decidieron comprobar si administrar atropina en dosis bajas –disminuyendo de esta forma sus efectos secundarios– tendrían una efectividad similar a la que se consigue utilizando cantidades superiores.

Hicieron tres grupos de pacientes, a los que se aplicó cada noche un colirio que contenía distintas concentraciones de atropina (en concreto 0,5, 0,1 y 0,01 por ciento) a lo largo de dos años, tras los cuales establecieron un periodo de descanso de 12 meses, para reiniciar el tratamiento con dosis de 0,01% durante dos años más.

Al finalizar el estudio, los investigadores observaron que los niños del grupo que había recibido la atropina en una concentración menor –al 0,01%– eran los que presentaban menos miopía, y confirmaron que el colirio con la dosis más baja había enlentecido la progresión de esta alteración de la visión. Esta pequeña cantidad de atropina había provocado una dilatación mínima de la pupila (menos de un milímetro) que minimizó la sensibilidad a la luz que causa la aplicación de dosis más altas.

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