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Salud al día
Pericarditis
El pericardio envuelve al corazón y lo separa de las estructuras vecinas. Su inflamación se conoce como pericarditis, la cual puede impedir un correcto funcionamiento cardíaco y tener consecuencias fatales.
Escrito por Miguel Vacas, Residente de Medicina Interna del Hospital Universitario Príncipe de Asturias

Qué es la pericarditis

La pericarditis es una enfermedad producida por la inflamación del pericardio, que es una membrana de dos capas que envuelve al corazón y a los grandes vasos como si fuera una bolsa, separándolos y protegiéndolos de los órganos y estructuras que se encuentran adyacentes (pulmones, esternón, costillas…). La capa más interna se llama pericardio visceral y la más externa pericardio parietal. Entre ellas existe una pequeña cantidad de líquido denominado líquido pericárdico, que impide el roce entre ambas capas, permitiendo así que puedan deslizarse una sobre otra sin que exista fricción.

La pericarditis se puede clasificar en pericarditis aguda (en la cual la inflamación del pericardio se produce de una forma rápida) y pericarditis crónica o constrictiva (la inflamación del pericardio se prolonga en el tiempo produciendo su engrosamiento y calcificación, convirtiéndolo así en una especie de coraza que dificulta el normal funcionamiento del corazón al impedir una adecuada relajación de éste), pudiendo la primera de ellas progresar hacia la segunda si no evoluciona de una forma satisfactoria. Por ser la más frecuente, en este artículo nos centraremos fundamentalmente en explicar la pericarditis aguda, describiendo finalmente algunos aspectos importantes de la pericarditis crónica constrictiva.

La pericarditis aguda es, como hemos dicho, una enfermedad producida por la inflamación aguda del pericardio. Tiene muchas causas, siendo la más frecuente la pericarditis viral o idiopática (de causa no conocida), que aparece generalmente después de haber presentado una infección respiratoria. Afecta tanto a hombres como a mujeres, aunque es más frecuente en el sexo masculino. Predomina en personas con edades comprendidas entre 20 y 50 años, si bien también puede afectar a niños, en los que es más comúnmente causada por el virus Coxsackie y por el adenovirus.

La pericarditis aguda provoca predominantemente dolor torácico –que se intensifica al respirar profundamente o al tumbarse y por lo general mejora al inclinarse hacia delante– y fiebre, pero no siempre, pudiendo manifestarse a través de otros síntomas. Su diagnóstico es muy importante, pues al afectar al corazón, que es un órgano vital, siempre se corre el riesgo de que existan complicaciones que incluso acaben con la vida del paciente. A pesar de esto, el pronóstico general de la enfermedad suele ser bastante bueno si se trata de forma adecuada.

No existe un tratamiento curativo para la pericarditis aguda, es decir, no hay nada que permita acabar con ella de raíz, siendo relativamente frecuente que recurra. Lo que se hace para controlar al paciente es un tratamiento sintomático o, dicho de otro modo, se intenta disminuir la inflamación del pericardio para así aliviar los síntomas que presenta el afectado. Con estas medidas terapéuticas la enfermedad suele evolucionar favorablemente en unos días o semanas en la mayoría de casos.

Actualizado: 15 de Diciembre de 2016

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Escrito por:

Miguel Vacas

Residente de Medicina Interna del Hospital Universitario Príncipe de Asturias
Miguel Vacas

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Salud en cifras

10%
de la población española sufre dermatitis atópica
'Fuente: 'XII Congreso Mundial de Dermatología Pediátrica y la Asociación Española de Pacientes y Familiares de Dermatitis Atópica’'