Salmonelosis
Escrito por Raquel Bernácer, dietista y nutricionista
La salmonelosis es una de las infecciones intestinales más comunes transmitidas por alimentos, especialmente en verano. Te damos las pautas de higiene alimentaria necesarias para evitar su aparición.

Alimentación durante la salmonelosis

Durante la fase aguda de la salmonelosis, donde la diarrea y la fiebre están presentes, será fundamental la reposición de los líquidos perdidos y el consumo de alimentos astringentes. Para ello es útil tanto los sueros orales que se encuentran en farmacias como el agua o las infusiones de té o manzanilla.

Durante los días en los que perdure la sintomatología, conviene evitar las frutas y verduras crudas, con excepción de las que sean astringentes, así como las legumbres, productos integrales y, en definitiva, todos aquellos alimentos que contengan altas cantidades de fibra.

Por otro lado, y debido a la irritación que sufre el aparato digestivo durante la infección, se recomienda que los métodos culinarios sean suaves, como el hervido, la plancha o el papillote, sin mucha grasa ni especias.

Los alimentos más aconsejados durante esta fase son:

  • Arroz, patata y zanahorias cocidos.
  • Pan tostado.
  • Manzana rallada con un chorrito de limón, en compota o al horno.
  • Pollo o pavo sin piel y pescado blanco hervidos o a la plancha.
  • Yogur natural sin azúcar: puede probarse cuando los síntomas empiecen a remitir.
  • Agua, infusiones (evitar las diuréticas y laxantes, como cola de caballo, sen, fucus, etcétera), agua de arroz y zanahoria, suero oral.
 

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Actualizado: 06/03/2014

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