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Salud al día
Síndrome de Angelman
El síndrome de Angelman es un trastorno neurológico y crónico, producido por una alteración genética, que provoca un fuerte retraso mental, alteraciones en el habla y el equilibrio, y un aspecto y conducta feliz.
Escrito por Miguel Vacas, Residente de Medicina Interna del Hospital Universitario Príncipe de Asturias

Tratamiento del síndrome de Angelman

No existe un tratamiento curativo para el síndrome de Angelman, pero sí se puede realizar un tratamiento de sus síntomas y, en función de cada caso, se pueden ofrecer medidas de apoyo especiales. Por tanto, el tratamiento del síndrome de Angelman es un tratamiento multidisciplinar, con individualización en función de cada caso.

Desde un punto de vista médico se pueden tratar diferentes alteraciones asociadas al síndrome de Angelman como la hiperactividad, la epilepsia, los trastornos del sueño o la escoliosis (desviación de la columna vertebral):

  • En la hiperactividad, algunos afectados se pueden beneficiar de tratamiento con metilfenidato.
  • Las crisis convulsivas suelen requerir tratamiento con fármacos anticonvulsivantes, si bien parece que no existe ningún fármaco más efectivo que otro (lo importante es individualizar en cada caso). Es importante la realización de revisiones por parte del neuropediatra.
  • Para los trastornos del sueño pueden ser útiles la melatonina y las terapias conductuales, aunque en los casos más severos se puede recurrir incluso a sedantes.
  • Para la escoliosis es importante la fisioterapia, para favorecer el desarrollo motor del niño.

También es importante que el tratamiento englobe el ámbito psicopedagógico. Para ello, se deben trabajar técnicas de relajación (para controlar la excitabilidad y mejorar la atención), así como terapias de modificación de la conducta (parecen ser efectivas en la corrección y modificación del comportamiento y las conductas inadecuadas). Además, hay que favorecer la participación en actividades sociales, para potenciar así las relaciones con el entorno.

Se deben tomar medidas para potenciar la percepción, la motricidad, la atención, la inteligencia, la cognición o el lenguaje. Las terapias de comunicación son uno de los pilares del tratamiento. Los logopedas trabajan tanto la comunicación verbal como la no verbal, con especial hincapié en esta última debido a las características de esta patología. Los programas educacionales deben ser flexibles y adaptarse a las necesidades y habilidades de estos niños.

Por último, si se dan otro tipo de alteraciones han de tratarse de manera específica en cada caso

Actualizado: 17 de Enero de 2017

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Escrito por:

Miguel Vacas

Residente de Medicina Interna del Hospital Universitario Príncipe de Asturias
Miguel Vacas

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Salud en cifras

1%
de la población padece algún trastorno del espectro autista (TEA)
'Fuente: 'Fundaciones del ámbito social y de salud, Ampans y Althaia''

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