PUBLICIDAD

Salud al día
Síndrome metabólico
Obesidad, glucosa alterada, colesterol alto, triglicéridos y presión elevada, este peligroso cóctel, conocido como síndrome metabólico, deriva en diabetes o enfermedades cardiovasculares y afecta cada vez a más personas.
Escrito por José Antonio Casasnovas Lenguas, Coordinador de la Unidad de Investigación Cardiovascular de Aragón y Belén Moreno Franco, nutricionista
Revisado por Dr. José Antonio Nuevo González, Especialista en Medicina Interna. Servicio de Urgencias del Hospital Gregorio Marañón de Madrid

Causas del síndrome metabólico

No está bien establecido aun hoy la causa íntima que desencadena el desarrollo del síndrome metabólico. No obstante, su principal pilar se asienta sobre la resistencia a la insulina.

Pero se atribuye una causalidad muy directa a la obesidad, si bien ambas van estrechamente ligadas. Se postula que la obesidad, concretamente el acumulo de grasa abdominal, es un factor determinante para su desarrollo, puesto que traduce un incremento de grasa a nivel de determinadas vísceras, de los músculos y en el hígado. Esta grasa está mediada por la actividad de las adipoquinas que son unas sustancias químicas que además inducen la activación de una situación inflamatoria y favorecedora de trombos. Este fenómeno desencadenará secundariamente el aumento de insulina (hiperinsulinismo), resistencia a la acción de esta en los tejidos, y una alteración de las propiedades que poseen los vasos sanguíneos para evitar la formación  de placas de ateroma y trombos. 

En algunos trabajos científicos se postula que la adiponectina concretamente se halla disminuida en este síndrome, asociándose a una disminución del colesterol HDL (encargado de “limpiar” la grasa sobrante de la circulación) y una elevación del colesterol LDL (que transporta las partículas grasas a las arterias y produce depósitos en las vísceras).

Toda esta cascada de acontecimientos se produce en las personas con una serie de factores de riesgo entre los que se reconocen los siguientes:

1- Factores genéticos. Aunque no pueda reconocerse claramente mediante un método diagnóstico, se establece esta relación entre los miembros de una misma familia con este trastorno.

2- Factores ambientales. Es indudable que la alimentación de la sociedad occidental mediante el consumo de comida rápida, exceso de grasas animales e hidratos de carbono contribuyen a la formación de este proceso.

3- Sedentarismo. La falta de actividad física es una pieza clave junto a la sobrealimentación o mala alimentación, pues el equilibrio calórico se pierde originándose una situación de exceso de tejido adiposo abdominal y el resto de circunstancias metabólicas que se han detallado.

Actualizado: 30 de Agosto de 2017

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Síguenos en las redes sociales

Síguenos en las redes sociales

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Salud en cifras

10%
de la población española sufre dermatitis atópica
'Fuente: 'XII Congreso Mundial de Dermatología Pediátrica y la Asociación Española de Pacientes y Familiares de Dermatitis Atópica’'

PUBLICIDAD