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El tratamiento precoz del VIH en bebés reduce la carga viral

Administrar la terapia retroviral a los bebés infectados por el VIH en sus primeras doce semanas de vida reduce hasta seis veces la carga viral en comparación con la de los niños que son tratados más tarde.
Bebé en el hospital

Las guías internacionales ya recomiendan que en los bebés infectados por VIH el tratamiento antirretroviral se inicie en el primer año de vida.

29 de Julio de 2015

Comenzar a administrar la terapia antirretroviral a los bebés infectados con el VIH durante sus 12 primeras semanas de vida puede reducir hasta seis veces la carga viral, siempre que el tratamiento no se interrumpa, según se ha comprobado en un estudio con 23 niños que nacieron con el virus en España entre los años 2004 y 2009, tras contagiarse por vía vertical madre-hijo.

En los 14 niños en los que la terapia se inició precozmente los reservorios virales eran seis veces más pequeños que en los niños que comenzaron el tratamiento más tarde

La carga viral o reservorios virales la constituyen los virus que permanecen en estado latente en el interior de las células del organismo y se reactivan al suspender la terapia, y disminuir su volumen resulta muy ventajoso de cara a establecer un tratamiento futuro para curar la infección por VIH.

Aunque al principio, y con el fin de evitar una posible toxicidad, se recomendara emplear la terapia antirretroviral únicamente cuando los niños comenzaran a manifestar síntomas de la infección, o en el caso de que su recuento de células T CD4 descendiera tanto como para que se pudiera considerar potencialmente peligroso para su salud, numerosos estudios han avalado los beneficios que aporta iniciar el tratamiento durante el primer año de vida, que actualmente es la recomendación de las guías internacionales.

El nuevo estudio, realizado por científicos del Instituto de Investigación del Sida IrsiCaixa y del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, y que se ha publicado en Clinical Infectious Diseases, analizó la eficacia de la terapia en los 23 bebés con infección perinatal por VIH, teniendo en cuenta que 14 de ellos habían recibido el tratamiento durante las 12 primeras semanas de vida, mientras que los 9 restantes habían sido tratados entre las semanas 12 y 54.

Los investigadores utilizaron técnicas moleculares de última generación para medir la cantidad de células que contenían ADN viral, y comprobaron que en los 14 niños en los que la terapia se inició precozmente los reservorios virales eran seis veces más pequeños que en los niños que comenzaron el tratamiento más tarde.

Los resultados de esta investigación son especialmente importantes para establecer nuevas estrategias de abordaje de la infección en niños en países de África, Asia y Europa del Este, donde todavía nacen muchos bebés infectados y en los que por temas económicos es frecuente retrasar la terapia mientras los niños no presenten síntomas.

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