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Tercera edad
Abuelos golondrina
A los mayores que conviven con sus hijos por turnos se les conoce como 'abuelos golondrina', un cambio constante de domicilio que puede afectar a su salud. Seguir estos consejos mejorará su bienestar.
Escrito por Marina García, Periodista, experta en salud y tercera edad

Consejos para evitar problemas de salud en los 'abuelos golondrina'

Una pareja mayor posa rodeada de sus hijos y nietos

Antes de tomar la decisión de que el abuelo viva cada cierto tiempo en la casa de un familiar, hay que preguntarle su opinión al respecto.

Un aspecto que no se puede pasar por alto a la hora de establecer turnos rotatorios para cuidar a una persona mayor es que ya no les resulta tan fácil adaptarse a un nuevo entorno, a convivir con varias personas, en algunos casos con niños que les pueden agotar, y en zonas que nada tienen que ver con su barrio de toda la vida. Estos cambios, en algunos casos muy radicales y cada poco tiempo, pueden afectar al estado emocional del mayor, e incluso a su salud, y es frecuente que los 'abuelos golondrina' presenten problemas de sueño -al cambiar de cama y horarios- o con la comida. Los mayores también suelen llevar algún tipo de tratamiento farmacológico, y deben cumplirlo adecuadamente para que sea efectivo, y las mudanzas y los cambios en su rutina pueden originar despistes en la toma de la medicación y falta de adherencia al tratamiento, lo que repercute directamente en su estado de salud. Además, es fundamental que sigan acudiendo a las revisiones con su médico para que no se produzca una falta de seguimiento de su estado de salud. Por ello, es muy importante tener en cuenta estos consejos para evitar problemas de salud y contribuir a un mayor bienestar y calidad de vida del 'abuelo golondrina':

Consejos para evitar problemas de salud en los 'abuelos golondrina'

  • Antes de tomar la decisión de que el abuelo va a vivir cada cierto tiempo en la casa de un familiar, hay que preguntarle si él quiere que sea así. Es fundamental que esté de acuerdo con esta alternativa desde el principio.
  • Establecer los turnos rotatorios siempre con el visto bueno del mayor, especialmente en lo que se refiere a la periodicidad.
  • Intentar mantener en la medida de lo posible sus costumbres y hábitos, especialmente aquellos que tienen que ver con su descanso, actividad y alimentación, ya que son los que más pueden repercutir en su estado de salud.
  • Cerciorarse de que el mayor siempre dispone de su historial clínico, ya que aunque se cambie de casa debe ir a su mismo médico (a no ser que se mude a otra localidad). Es fundamental que lo tenga para que si surge una urgencia esté bien atendido. De esta forma, también se evitan problemas de polimedicación o de repetición de pruebas.
  • Estar pendiente y asegurarse de que se encuentra a gusto en su nueva casa. Para ello, si es posible, se le puede reservar una zona para que tenga sus objetos personales, es decir, un trocito de su hogar.
  • Con el objetivo de darle algo de autonomía, siempre que sea posible por su estado de salud, se le debe enseñar el barrio cada vez que se instale en una casa para que vuelva recordar cómo es, y así se pueda mover por él con mayor libertad. También resulta conveniente presentarle a los vecinos para que le resulte más familiar.

Actualizado: 25 de Febrero de 2016

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