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Tercera edad
Jubilación, cómo afrontarla
El fin de la vida laboral es un respiro para unos, pero para otros puede ser el comienzo de una etapa difícil, donde no se sienten útiles ni valorados. Te aconsejamos cómo adaptarte a la jubilación y sacarle partido.
Escrito por Dra. Vanesa Fernández López, Psicóloga, especialista en emociones

Cómo tener una jubilación positiva

Cómo tener una jubilación positiva

Una buena planificación y una economía holgada nos permitirán disfrutar de una jubilación positiva.

Por lo general, nos adaptamos mejor a lo que hemos elegido o esperamos que suceda. Por ello, como principal medida preventiva, lo más recomendable es tener bien planificada la jubilación. Al mismo tiempo, es importante conseguir unos ingresos adecuados que nos garanticen una cierta tranquilidad, por lo que es primordial llegar a buen pacto con la empresa.

Pero con independencia de lo que nuestra empresa pueda hacer por nosotros, será crucial que velemos por nosotros mismos. Por ello, deberemos cuidar nuestra salud siguiendo las recomendaciones médicas y manteniendo una vida activa, algo que indudablemente repercutirá de forma favorable en nuestro estado emocional.

Uno de los mejores trucos para que la jubilación no nos desborde de golpe es realizar actividades propias de la jubilación mientras todavía se está trabajando, uno o dos años antes de jubilarse definitivamente, de esa manera conoceremos mejor cómo será nuestra vida como jubilados y nos adaptaremos a ella más fácilmente.

La jubilación no es el final, sino el paso siguiente al continuo de trabajo en el que ahora te toca recoger los frutos de tantos años de dedicación

Será importante también que nos rodeemos de amigos, familia y gente que nos quiere manteniendo unas relaciones sociales positivas. Una buena idea para ello es apuntarte, solo o con tu pareja o algún amigo, a una asociación cuyas actividades te interesen (ya sean estas deportivas, culturales, artísticas…). Realizar un viaje, cambiar de rutina y entorno también ayuda a superar la etapa de transición de la vida laboral a la jubilación, además de favorecer las relaciones personales y permitiros conocer nuevos grupos de amigos.

Por otro lado, si siempre lo has deseado y tus circunstancias te lo permiten es el momento de poder realizar aquellos sueños o planes que tenías en mente para esta etapa, por ejemplo ir a vivir a ese lugar en el que tanto tiempo has estado pensando y tu actividad laboral no te lo permitía, o dedicar más tiempo a un hobby determinado. En relación a este hecho, intenta planificar tus nuevas actividades implicando al resto de los miembros de tu familia.

Realizar algún curso (nunca es tarde para aprender cosas nuevas) o incluso enseñar tú mismo lo que sabes a los demás (como profesor, guía, ayudante en cursos, voluntariado…) te ayudarán a autovalorarte mejor y sentirte bien contigo mismo.

Y recuerda que es el momento idóneo para dedicarse a la pareja y recuperar la llama y el tiempo perdido por el trabajo. Ahora es posible que estéis solos en casa (con los hijos emancipados) y sin tantas responsabilidades, por lo que podéis retomar vuestra relación con calma y pasión.

En resumen, cambia el enfoque; la jubilación no es el final, sino el paso siguiente al continuo de trabajo en el que ahora te toca recoger los frutos de tantos años de dedicación.

Actualizado: 8 de Septiembre de 2016

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'Fuente: 'University College de Londres (Reino Unido)’'

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