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Tercera edad
Deterioro cognitivo leve
El deterioro cognitivo leve supone un peldaño previo al padecimiento de la demencia, siendo la pérdida de la memoria el pilar principal que se va derrumbando en los afectados. Conoce cómo ponerle freno.
Escrito por Dr. José Antonio Nuevo González, Especialista en Medicina Interna. Servicio de Urgencias del Hospital Gregorio Marañón de Madrid

Cómo prevenir el deterioro cognitivo leve

Aunque el envejecimiento es un hecho inevitable que conlleva una serie de limitaciones o pérdida de capacidades, podemos encontrar recursos para intentar minimizarlas o compensar o prevenir el deterioro cognitivo leve. Esto lo podremos conseguir fundamentalmente atendiendo a los factores de riesgo que facilitan su aparición.

Llevar a cabo una vida saludable es un pilar fundamental para conseguir envejecer física y mentalmente de manera óptima. Así, debemos intentar seguir una dieta mediterránea, pues hay evidencia suficiente como para demostrar los beneficios que aporta tanto al cuerpo como a la mente. El hecho de suplementar mediante los alimentos las vitaminas, minerales y antioxidantes que nos aporta este tipo de dieta es básico para conseguir mantener unas capacidades físicas y cognitivas dentro de los límites normales.

El control de los factores de riesgo cardiovascular es otra pieza indispensable para este fin, ya que el envejecimiento hace aumentar la prevalencia de la hipertensión, la diabetes, la hipercolesterolemia, y además por distintos motivos se suele asociar una disminución de la actividad física. Deben ser eliminados tanto el tabaco como el alcohol. Conseguir el control de estos factores mediante la dieta y el ejercicio adaptado a la etapa vital del anciano hará mantener unos niveles óptimos de salud mental. Caminar al aire libre aportará, no sólo la actividad física deseable, sino permitirá la relación interpersonal entre nuestros mayores con su entorno más cotidiano.

En el entorno familiar es crucial la adaptación de todos los miembros que comprendan, apoyen y estimulen a la persona mayor para una vivencia adecuada a los cambios vitales que acontecen. Será importante evitar reproches, mantener la confianza en las funciones otorgadas al anciano (tareas domésticas, manejo de dinero para pequeñas compras, etcétera), iniciar conversaciones que recuerden hechos recientes de cara a reforzar la memoria episódica, repasar fotografías de hechos o personas para avivar el recuerdo y otras acciones similares.

Igualmente, se debe estimular la relación social del anciano con la familia y amigos, fomentar sus aficiones y sus hobbies, y mantener el contacto con la realidad mediante la prensa escrita y audiovisual. Se trata en todo caso de evitar el aislamiento.

Desde el punto de vista profesional, en numerosos trabajos se han estudiado mecanismos de intervención cognitiva con el fin de estimular la reserva cognitiva mediante ejercicios o gimnasia mental. Aunque se puede entrenar de una manera muy doméstica, mediante crucigramas, sopas de letras, lecturas sencillas…, a nivel terapéutico existen numerosos ejercicios y talleres con profesionales (terapia ocupacional) a disposición de los mayores para hacer uso de las facultades mentales de manera continuada y evitar, no sólo la pérdida de memoria, sino la evolución a un proceso más grave e irreversible como es la demencia.

Actualizado: 30 de Agosto de 2017

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Salud en cifras

60%
más síntomas de fragilidad tienen los mayores de 65 años que son fumadores
'Fuente: 'University College de Londres (Reino Unido)’'

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