Síntomas y diagnóstico del virus respiratorio sincitial

Actualizado: 22 de septiembre de 2022
Prácticamente todos los niños menores de dos años se han visto afectados en algún momento por el virus respiratorio sincitial (VRS); en la mayoría de casos los síntomas del VRS son leves y se resuelven sin complicaciones, pero hay determinados grupos de riesgo en los que puede revestir más gravedad:
La bronquiolitis se inicia como un cuadro catarral leve que empeora en los 2-3 días siguientes: aparecen accesos de tos, fiebre, dificultad para respirar y la típica presencia de pitos en el pecho, conocidos en medicina como sibilancias. Esto es debido a que el paso del aire por los bronquiolos estrechados debido a la infamación produce un silbido característico, que se escucha fácilmente con el fonendoscopio, y es clave para el diagnóstico de la enfermedad.
Debido a la dificultad para el paso del aire, el bebé empieza a respirar más rápidamente para intentar compensar la falta de oxígeno (lo que se conoce como taquipnea), apareciendo en la exploración signos típicos de dificultad respiratoria: hundimiento de las costillas al respirar (tiraje) y utilización de la musculatura respiratoria accesoria. Si la insuficiencia respiratoria es grave y progresiva puede aparecer coloración azulada de la piel (cianosis) por la falta de oxígeno.
Diagnóstico de la infección por virus respiratorio sincitial
Todas las infecciones por VRS comienzan como un cuadro catarral, por lo que lo más importante es distinguir si la infección es sólo de vías altas o hay también afectación de la vía aérea inferior, es decir, si está progresando hacia una bronquiolitis. Para ello, el diagnóstico del virus respiratorio sincitial es clínico y lo realizará el pediatra durante la exploración clínica del bebé; la presencia de sibilancias (pitos en el pecho) y otros signos de dificultad respiratoria son los que indicarán el diagnóstico.
Creado: 1 de abril de 2014