PUBLICIDAD

Bebés y niños
Calzado infantil, guía de compra
¿Vuestro hijo está a punto de andar? Es el momento de preocuparse por la compra de un buen par de zapatos. Elegir bien desde pequeños y durante todo su crecimiento es fundamental para su buen desarrollo.
Escrito por Alhelí Quintanilla, Periodista especializada en infancia y embarazo

Calzado no recomendable para tus hijos

Zapatillas deportivas

Es frecuente que a partir de cierta edad vuestros hijos, especialmente los chicos, no quieran calzarse más que con zapatillas deportivas.

Durante la edad escolar, es muy probable que a partir de cierta edad vuestros hijos, especialmente los chicos, no quieran calzarse más que con zapatillas deportivas. Craso error, ya que este tipo de calzado no permite una buena transpiración del pie, terreno abonado para la aparición de infecciones, como el pie de atleta, verrugas y eccemas por alergias.

Los especialistas recomiendan que es mejor apostar por la calidad, con un diseño lo más transpirable posible y les pongamos siempre calcetines adecuados, de hilo o algodón, para evitar problemas cutáneos. Y, sobre todo, que no le dejemos ponerse siempre lo mismo, sino que cambie con asiduidad de calzado.

En cuanto a las niñas, y a pesar de que han aparecido algunos modelos, se desaconseja el uso de tacón alto, ni siquiera de forma ocasional. Los tacones, cuanto más tarde, mejor. 

Además, hay que prestar también atención a otro tipo de calzado no recomendable para tus hijos, como son los zapatos demasiado estrechos en la punta, que les comprimen los dedos; o las botas demasiado apretadas, que nos les permiten moverse libremente; o el indeseado efecto de chancla de las manoletinas, que no quedan bien sujetas, forzando continuamente a los pies a hacer un esfuerzo extra.

Actualizado: 29 de Agosto de 2017

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Síguenos en las redes sociales

Síguenos en las redes sociales

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Salud en cifras

x10
se ha multiplicado en 40 años el número de niños y adolescentes obesos en el mundo
'Fuente: 'Imperial College London y la Organización Mundial de la Salud (OMS)''

PUBLICIDAD