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Bebés y niños
Enseña a tu hijo a compartir
Jugar con otros niños es una actividad cotidiana, pero puede ser fuente de conflictos. Es el momento de compartir los juguetes, pero a muchos niños les cuesta hacerlo. Enséñales a ser generosos.
Escrito por Álvaro Saiz, Psicopedagogo y maestro de educación infantil

¿Por qué a tu hijo le cuesta compartir sus cosas?

¿Cuántas veces has visto a tu hijo no compartir algo? ¿Sientes frustración por no conseguir que te haga caso y deje sus juguetes a los demás? ¿Estás harto de verle eaprender a conseguir que sea generoso y permita disfrutar a sus hermanos o compañeros de las cosas que él tiene.

Lo primero que debes hacer es tranquilizarte, porque tu hijo tiene esa capacidad y realmente la lleva a la práctica, pero no todo el tiempo. Simplemente no es constante, porque a edades tempranas los niños no entienden que no tener algo un momento, no significa que lo vaya a perder para siempre. El pequeño, entre los tres y los seis años, piensa que perderá el poder sobre ese objeto y no podrá volver a disfrutar de él, de ahí que le cueste a veces compartir. Si nos fijamos, cuando no siente interés por algún objeto no tiene ningún problema en cederlo y que otro disfrute de él.

Muchas veces podremos ver a chicos más mayores con problemas para prestar sus cosas. En su caso no es cuestión de sentir que pierden la posesión, sino el poder. Ser los dueños de los objetos de deseo provoca en ellos sentirse importantes y necesarios, y eso es precisamente lo que anhelan. Por eso, todos tenemos en nuestra mente la imagen de algún niño cogiendo su balón en mitad de un partido de fútbol y amenazando con llevárselo porque no le pasan lo que le gustaría o porque le han hecho una falta. Sabe compartir, pero no quiere hacerlo siempre porque es consciente de qué es la posesión y sabe cómo utilizarla en su provecho.

Tanto a los pequeños que creen que pierden su posesión como a los más mayores debemos educarles y mostrarles que es mucho más beneficioso compartir con los demás que ser egoísta, puesto que sus actos, la manera que tenga de comportarse, determinará lo que reciba de los demás y esto conformará su personalidad.

Hay un aspecto que no debemos olvidar en ningún caso a la hora de enseñarles a compartir. Salvo excepciones los procesos educativos o de instauración de hábitos son procesos relativamente lentos que requieren un gran esfuerzo y de coherencia por parte de los educadores y de las familias para poder conseguir el resultado esperado de manera duradera.

Actualizado: 25 de Abril de 2017

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Escrito por:

Álvaro Saiz

Psicopedagogo y maestro de educación infantil
Álvaro Saiz

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15.000
niños menores de cinco años murieron cada día en 2016
'Fuente: 'Informe 'Niveles y Tendencias en la Mortalidad Infantil 2017', publicado con UNICEF, el Banco Mundial y la División de Población de UNDESA''