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Bebés y niños
Cómo proteger a tu bebé del calor
Las altas temperaturas propias del verano no sientan bien a los bebés. Y es que el calor, además de incómodo, puede causarles problemas. Estos consejos te ayudarán a mantener fresco e hidratado a tu pequeño.
Escrito por Alhelí Quintanilla, Periodista especializada en infancia y embarazo

Consejos para que el bebé esté bien hidratado

Uno de los grandes peligros del calor para los niños pequeños es la deshidratación. Si el bebé tiene menos de seis meses y sólo toma leche materna, no necesita agua ni otros líquidos, bastará con aumentar la frecuencia de las tomas. Y si lo que toma son biberones, en principio también es suficiente; eso sí, hay que respetar a rajatabla la preparación y no poner más polvo de leche que el que corresponde exactamente al agua añadida.

Si vuestro bebé en cambio tiene más de seis meses, ya le podéis dar agua, a cucharaditas, en vaso, en biberón, como él prefiera, cada dos horas más o menos. Lo mejor es tenerla siempre a mano, ya sea en casa, en la bolsa de paseo, o en el coche, y aunque al principio puede que la rechace, poco a poco se irá acostumbrando. También se puede ir combinando con zumos, lácteos, o infusiones, si ya son más mayorcitos. Los alimentos ricos en agua como las frutas también son una buena y saludable opción.

¿Cuánto agua necesita mi bebé?

Según la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) en condiciones normales la necesidad de agua que tienen los bebés y niños pequeños son las siguientes: entre los seis meses y el año, deben tomar entre 800ml y un litro al día; entre el año y los dos, entre 1,1 y 1,2 litro/día, y entre los dos y los tres años, 1,3 litros (las bebidas representan alrededor del 80% de la ingesta, mientras que el 20% restante procede de los alimentos).

Hidratación del bebé,¿Cuánto agua necesita mi bebé?
Cantidad recomendada de agua según la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA)

¿Y cómo puedes saber si tu hijo está bien hidratado? Si moja como de costumbre el pañal, está contento, y llora con lágrimas, es que todo va bien. Si por el contrario notamos que tiene los ojos resecos, moja menos el pañal y la orina es más oscura, está apagado o tiene la boca un poco reseca, es posible que esté algo deshidratado.

En ese caso, lo mejor es acudir al pediatra. Si al calor se le suma una diarrea, una infección urinaria o fiebre, también conviene acudir al especialista porque es posible que haya que administrar al bebé alguna solución de rehidratación oral.

Actualizado: 25 de Agosto de 2017

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Salud en cifras

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se ha multiplicado en 40 años el número de niños y adolescentes obesos en el mundo
'Fuente: 'Imperial College London y la Organización Mundial de la Salud (OMS)''

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