PUBLICIDAD

Noticias Belleza y bienestar

La alopecia se puede tratar empleando el vello de las piernas

Utilizar vello de las piernas para complementar un microinjerto capilar contribuye a aumentar la densidad capilar en la zona afectada por la calvicie y a que el resultado sea más natural.
Alopecia

29 de Febrero de 2012

La alopecia androgénica o calvicie común es una de las causas más frecuentes de la caída del cabello, una afección que preocupa sobre todo a los más jóvenes, que recurren a tratamientos como el autotrasplante de cabello, que se extrae de otras zonas del cuerpo del paciente para realizar microinjertos capilares allí donde se necesita. Se trata de una técnica efectiva, que ha mejorado en los últimos años, y tiene unos resultados estéticos bastante aceptables.

Para llevar a cabo el tratamiento, se obtienen folículos pilosos de la piel de la nuca o los laterales de la cabeza del paciente, y después se implantan uno por uno en las zonas despobladas –casi siempre la coronilla o las entradas-, con un máximo de 3.000 pelos por sesión. Con el objetivo de que el aspecto del injerto resulte lo más natural posible, se utilizan también cabellos procedentes de otras partes del cuerpo, por ejemplo el pecho y la espalda, para aumentar la densidad capilar de la zona tratada.

Los injertos que utilizan el vello de las piernas sirven para aumentar la densidad capilar en la zona afectada por la calvicie, y proporcionan al paciente una apariencia más natural

El doctor Sanusi Umar, del departamento de Dermatología de la Universidad de California (Estados Unidos), explica en un artículo publicado en Archives of Dermatology, un procedimiento en el que se ha utilizado vello de las piernas de dos pacientes para combatir su alopecia. El experto explica que es una nueva opción para completar el tratamiento convencional, y que inicialmente se trasplantan pelos sanos extraídos de la nuca pero que, en ocasiones, no se consigue un resultado apropiado porque, o bien la zona donante no tiene suficiente cabello y el injerto no cubre totalmente las necesidades del paciente, o se trata de un pelo menos fino que el que habitualmente se encuentra en el nacimiento del cabello y, por lo tanto, el aspecto final del injerto es poco natural.

El vello de las piernas es más fino y, si se implanta junto a los otros injertos, aumenta la densidad capilar en la zona afectada por la calvicie, al mismo tiempo que proporciona una apariencia mucho más natural, como ocurrió en el caso de los dos pacientes que describe en su artículo el doctor Umar. Una vez trasplantado, el vello de las piernas, al igual que el de pecho y espalda, no crece más de lo que crecería en su localización habitual (unos dos centímetros), por eso para obtener un buen resultado es necesario alternarlo con pelo procedente de la nuca u otras áreas de la cabeza capaces de donar pelo sano.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD