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Belleza y bienestar
Hiperhidrosis
El sudor cumple diversas funciones en el organismo, pero una sudoración excesiva indica un problema, además de resultar muy molesta. Descubre todas las opciones disponibles para tratar la hiperhidrosis.
Escrito por Natalia Dudzinska Camarero, Bióloga

Trastornos asociados a la hiperhidrosis

Trastornos asociados a la hiperhidrosis

Las situaciones de estrés pueden desencadenar la hiperhidrosis

La hiperhidrosis trae asociadas multitud de complicaciones más o menos sencillas de remediar y que a grandes rasgos podrían diferenciarse entre problemas estrictamente físicos y problemas emocionales.  

Consecuencias emocionales de la hiperhidrosis

Un paciente con hiperhidrosis tiene que enfrentarse a diario a situaciones complicadas que escapan a su control. La sudoración puede comenzar de forma inesperada y en muchos casos se relaciona con situaciones de estrés, miedo, vergüenza y otro tipo de emociones incontrolables. Esto supone una enorme tensión para la persona que lo padece, ya que al estrés de la situación en sí (una entrevista de trabajo, un examen, una cita, etcétera) se le añade esta otra preocupación, que no hará sino incrementar los signos.

Las acciones cotidianas en ocasiones se ven afectadas y los pacientes se ven obligados a modificar sus costumbres. Cuestiones tan básicas como hacer deporte, conducir (el volante u otros instrumentos se escurren fácilmente de las manos) o elegir la ropa (el sudor deja marcas en las prendas y estas se estropean con rapidez) suponen una suma de impedimentos que pueden terminar minando la autoestima del paciente, y suponiendo para él una barrera a la hora de establecer relaciones con las personas de su entorno, o incluso modificar su personalidad.

Patologías físicas asociadas a la hiperhidrosis

Como en muchos otros lugares de nuestro cuerpo, en la superficie de la piel hay bacterias. Parte de los componentes segregados con el sudor sirven a estas bacterias como sustrato para el funcionamiento de su metabolismo. Para obtenerlos llevan a cabo una descomposición que da lugar a la formación de sustancias como ácidos grasos o amoniaco, que generan olor. Cuando este olor es demasiado intenso se considera que existe un trastorno denominado bromhidrosis. El sudor implicado en este trastorno es el segregado por las glándulas apocrinas y en el caso de pacientes con hiperhidrosis el problema se ve favorecido por la cantidad extra de sudor generada.  

Otro problema bastante común es la infección por hongos o micosis. Los hongos patógenos son organismos que tienden a colonizar zonas del cuerpo con unas características determinadas, principalmente, humedad y temperatura.

Si la piel se encuentra constantemente húmeda estará más blanda y se irritará fácilmente. El roce de la ropa creará rozaduras con facilidad, y en algunos casos podrán llegar a producirse ampollas o maceraciones en la piel, sobre todo en la región de las plantas de los pies.

Actualizado: 1 de Agosto de 2017

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