PUBLICIDAD

Belleza y bienestar
Cuidados para tu piel después del sol
Hayas terminado tus vacaciones o estés a punto de hacerlo, no bajes la guardia en el cuidado de tu piel. Pequeñas y fáciles rutinas pueden ayudar a mimar y recuperar nuestra piel tan castigada en verano por el sol.
Escrito por Laura Saiz, Periodista especializada en deporte, belleza y bienestar

Cuida tu piel al llegar a casa

Protección después del sol

Las vacaciones suponen, en muchas ocasiones, que bajemos la guardia respecto al cuidado de nuestro cuerpo. Sin embargo, pequeñas y fáciles rutinas pueden ayudar a cuidar nuestra piel tan castigada en verano por culpa del sol.

Lucir moreno en verano puede ser muy saludable, ya que el sol es una fuente natural de vitamina D. Con tan sólo una exposición diaria de 5-10 minutos al sol, ayudamos a que nuestro organismo metabolice toda la vitamina D que necesita para su correcto funcionamiento. Sin embargo, si no se hace correctamente, también puede ser un peligro para la piel, que con el calor estival se deshidrata más rápidamente. Además, con el sudor se genera humedad, haciéndola más vulnerable a infecciones.

La piel no sólo es el órgano más extenso del cuerpo humano y, por tanto, el que está más expuesto, sino que además recuerda, a modo de registro, hasta las agresiones sufridas durante la infancia de la persona.

Más allá del efecto estético a corto plazo, no cuidar adecuadamente la piel después de tomar el sol puede provocar manchas, pecas, arrugas y, en el peor de los casos, cáncer de piel. Por ese motivo, después de un día de playa o piscina o, simplemente, de una jornada de turismo bajo el sol, mimar la piel es clave, tanto para conservar el bronceado como para evitar enfermedades.

Cuida tu piel al llegar a casa

El primer paso nada más llegar a casa tras pasar un día bajo el sol es darse un baño y utilizar un gel corporal de pH neutro o para pieles sensibles, con el fin de eliminar rastros de impurezas, el cloro de la piscina o el salitre de mar.

Aunque con una ducha es suficiente para recuperar el tono de la piel, un baño de aceites esenciales es una buena forma de hidratar el cuerpo, a la vez que aporta beneficios extra, ya que también contribuye a la relajación.

Para quienes quieran conservar el bronceado todo lo posible, se puede añadir al baño una infusión de cuatro bolsitas de té negro en un litro de agua, ya que es un autobronceador natural del que puede nutrirse la piel.

Actualizado: 28 de Marzo de 2017

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD