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"Fleming salvó de la muerte a Winston Churchill"

Realidad o mito popular, lo cierto es que hace tiempo que circula la historia de cómo el inventor de la penicilina, Alexander Fleming, "salvó" la vida del gran estadista británico Winston Churchill.
Fleming salvó de la muerte a Winston Churchill

Alexander Fleming, el descubridor de la penicilina.

Como cada día, Fleming, un agricultor pobre de Inglaterra, estaba trabajando la tierra para poder mantener a su familia, cuando escuchó a alguien pidiendo ayuda desde un pantano cercano. Inmediatamente soltó sus herramientas y corrió hacia aquel lugar.

Allí, enterrado hasta la cintura en el lodo negro, estaba un niño aterrorizado, gritando y luchando tratando de liberarse del lodo.

Fleming salvó al niño de lo que pudo ser una muerte lenta y terrible. Al día siguiente, un carruaje muy pomposo llegó hasta las propiedades del agricultor. Un noble inglés, elegantemente vestido, se bajó del vehículo y se presentó como el padre del niño que Fleming había salvado:

-"Quiero recompensarlo," dijo el noble británico. "Usted salvó la vida de mi hijo".

- “No puedo aceptar una recompensa por lo que hice", respondió Fleming, rechazando la oferta. En ese momento, el hijo del agricultor salió a la puerta de la casa.
- "¿Es ese su hijo?" preguntó el noble.

- "Sí," repuso el agricultor lleno de orgullo.

- "Le voy a proponer un trato. Déjeme llevarme a su hijo y ofrecerle una buena educación. Si él es parecido a su padre crecerá hasta convertirse en un hombre del cual usted estará muy orgulloso." Fleming aceptó.

Con el paso del tiempo, el hijo de Fleming el agricultor se graduó en la Escuela de Medicina de St. Mary's Hospital en Londres y se convirtió en un personaje conocido en todo el mundo, el notorio Sir Alexander Fleming, el descubridor de la Penicilina.

Con un cierto retraso, la fama alcanzó por fin a Alexander, quien fue elegido miembro de la Royal Society en 1942, recibió el título de Sir dos años más tarde y, por fin, en 1945, recibió el premio Nobel. Alexander Fleming falleció en Londres, el 11 de marzo de 1955.

Algunos años después, el hijo del noble inglés, cayó enfermo de pulmonía. ¿Qué lo salvó?.. La Penicilina.
¿El nombre del noble inglés?... Randolph Churchill.
¿El nombre de su hijo?... Sir Winston Churchill.

Y luego dicen que las pequeñas cosas no son importantes.

PD: según diversas versiones oficiales de los biógrafos de los protagonistas de esta historia, la misma podría no ser cierta, sino solo un falso mito popular.

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