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Dieta y nutrición
Alimentación en la desnutrición
La desnutrición no un problema del pasado o que afecte solo a algunos países en vías de desarrollo. En nuestras sociedades muchas personas la sufren, solo hay que saber identificarla para poder prevenirla y tratarla.
Escrito por Arantza Ruiz de las Heras, Dietista-Nutricionista, Complejo hospitalario de Navarra

Causas de desnutrición

El origen de un problema de desnutrición puede estar en el aumento de necesidades calóricas, en la disminución de la ingesta o en ambas simultáneamente. Si la oferta de alimentos en la zona no es la adecuada y hay escasez de medios, transporte, distribución, higiene, conocimientos, etcétera, el problema se agrava notablemente.

Algunas de las causas más frecuentes de desnutrición son:

  • Escasez de alimentos y agua potable para poder mantener una alimentación adecuada.
  • Condiciones socio-sanitarias poco adecuadas para mantener un estado nutritivo correcto.
  • Reparto económico desequilibrado según regiones y poca inversión en tecnologías de cultivo, extracción de agua, etcétera.
  • Dificultad en la movilidad debido a deficientes medios de transporte e infraestructuras a la hora de recolectar o conseguir productos.
  • Escasa variedad en la dieta diaria con los alimentos disponibles que muchas veces no aportan los nutrientes necesarios. Por ejemplo carne, huevos, leche o pescado.
  • Dietas muy hipocalóricas, desequilibradas, mantenidas en el tiempo y sin supervisión nutricional.
  • Anorexia o falta de apetito provocada por múltiples causas: tratamientos quimio o radioterápicos, fármacos, intervenciones quirúrgicas, etcétera.
  • Enfermedades psiquiátricas: anorexia nerviosa, depresión, bulimia
  • Intolerancias alimentarias no diagnosticadas o tratadas: intolerancia lactosa, intolerancia gluten, intolerancia fructosa y otras.
  • Situaciones patológicas que incrementan el consumo calórico: cáncer, fibrosis quística, fiebre, quemaduras, infecciones, traumatismos, etc.
  • Personas ancianas pluripatológicas y con criterios de fragilidad que no se valen por sí mismas para ciertas actividades relacionadas con la alimentación.
  • Embarazos o situaciones patológicas con aumento de vómitos o diarreas prolongados.

Actualizado: 31 de Julio de 2017

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Salud en cifras

30%
de las españolas tiene un déficit de vitamina D, que aumenta en invierno y primavera
'Fuente: 'VI Reunión Científica de Ginecología Privada (GINEP)''

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