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Permarexia, eternamente a dieta
Contar las calorías ingeridas de forma compulsiva, escrutar las etiquetas y alternar continuas dietas milagro para adelgazar son signos de permarexia. Conoce los riesgos para la salud de este trastorno alimentario y cómo evitarlo.
Escrito por Leire Moneo, Periodista experta en alimentación

Qué es la permarexia y cuáles son sus síntomas

Permarexia, contar calorías

Estar a dieta es una situación común por la que la mayoría de las personas pasa al menos una vez en su vida. Compensar los excesos cometidos durante las fiestas navideñas o las vacaciones de verano, recuperar la forma tras un embarazo o ponerse a tono tras una temporada de mayor sedentarismo… Pero si esto se convierte en la tónica habitual, enganchando una dieta tras otra, y no coger ni un kilo de más y contar todas las calorías que ingerimos se convierte en una obsesión, podría tratarse de permarexia, un trastorno alimentario que puede tener graves consecuencias para la salud.

La permarexia aparece “cuando una persona está continuamente alimentándose a base de dietas hipocalóricas muy restrictivas por su miedo a engordar, alternando diferentes dietas milagro de forma permanente, por lo que suele ser la antesala de otros trastornos de la conducta alimentaria más graves como la anorexia, el síndrome del atracón o la bulimia”, explica Júlia Pascual, directora y psicóloga del Centro de Terapia Breve Estratégica de Barcelona.

Una característica que define este problema es que, tal y como apunta Sergio García Soriano, miembro del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid, “se convierte en una obsesión por restringir y contar calorías, ya que son personas que al estar siempre a dieta se privan de grupos de alimentos que aportan vitaminas o compuestos necesarios para un crecimiento sano. Esto sitúa a la permarexia dentro de los trastornos alimenticios no especificados.

Mujer con problemas de permarexia
 

Sin embargo, actualmente “no se trata en ningún caso de un trastorno, codificado como tal en ninguna clasificación de enfermedades o trastornos, aunque sí describe la conducta de las personas que durante toda su vida, o durante la mayor parte de la misma, se someten a dietas de adelgazamiento, y cuyo estado de ánimo y autoestima se encuentran desproporcionadamente influidos por el peso y por el aspecto físico”, matiza Antoni Grau, director clínico de ITA, especialistas en salud mental y en trastornos de la conducta alimentaria.

Síntomas de la permarexia

Ante la duda de si podemos encontrarnos ante un problema de este tipo, resulta clave conocer bien los síntomas de la permarexia que, tal y como apunta el director clínico de ITA, consisten en:

  • Conducta obsesiva de contar calorías.
  • Mirar constantemente las etiquetas nutricionales antes de comprar cualquier producto.
  • Sufrir importantes oscilaciones en el peso.
  • Tener un estado de ánimo vinculado al aumento o disminución del peso.
  • Consumo constante de productos vitamínicos, adelgazantes, diuréticos…

En esta línea, García Lozano asegura que “tenemos que preocuparnos cuando vemos que una persona ha cambiado de dieta mas de tres veces en un periodo corto de tiempo –de 2-4 meses–, o cuando está constantemente preocupada por su peso, usando la báscula casi todos los días y anotando los resultados. O cuando tiene que hacer la compra para anotar las calorías de aquello que compra. Detrás de estos comportamientos, que aparecen como de gran responsabilidad, se esconde el tipo de obsesión mencionado, y una futura mala alimentación”.

Mujer con problemas de permarexia
Las oscilaciones en el peso y la obsesión por contar calorías son claros síntomas de permarexia.

Incidencia de la permarexia

La dificultad de designar este tipo de trastorno complica la posibilidad de obtener datos concretos sobre cuántas personas lo sufren, aunque García Lozano se atreve a pronosticar que “una de cada 20 personas padece este tipo de problema que, aunque menos conocido que otros trastornos de la alimentación, resulta igual de complejo para la salud del sujeto”.

De hecho, tal y como apunta el psicólogo, “dentro de los trastornos alimenticios no especificados podemos ver que un 30% de las mujeres, aproximadamente, dice haber contado calorías de manera obsesiva o haber purgado su cuerpo para perder peso, o haber vomitado…”. En este sentido, Júlia Pascual también reconoce que “en la consulta notamos un considerable aumento de pacientes obsesivas por la comida, que quieren controlar todo lo que comen y optan por alimentarse a base de dietas hipocalóricas”.

Actualizado: 13 de Noviembre de 2018

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