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Ejercicio y deporte
Reconocimientos médicos deportivos
Descubre cuándo y cómo es conveniente que pases un reconocimiento médico previo al comienzo de una nueva práctica deportiva, con el fin de que puedas iniciar tu actividad sin miedos ni riesgos para la salud.
Escrito por Julián Martínez San Juan, Osteópata, quiromasajista deportivo y técnico superior deportivo

Qué son los reconocimientos médicos deportivos

Reconocimiento médico deportivo

Es recomendable realizar un reconocimiento médico deportivo anual.

Un reconocimiento médico es el conjunto de pruebas específicas enfocadas a la averiguación de posibles lesiones, alteraciones o anomalías orgánicas. En función del objeto de la consulta, ya sea profesional, deportivo o meramente informativo, las pruebas deberán orientarse en esa dirección. En el caso del reconocimiento médico deportivo, debemos acudir a centros especializados provistos de la aparatología necesaria. Los centros deportivos, así como polideportivos, son lugares idóneos para ello gracias a la disponibilidad de instalaciones a su alcance.

Es recomendable realizar un reconocimiento médico anual, por el simple hecho de llevar un control sobre nuestro estado de salud; igualmente, es útil su cumplimiento cada vez que se emprende una nueva actividad deportiva, de esta forma se puede saber si se está físicamente preparado para ello. Más significativa, y periódica, será su ejecución para personas con lesiones importantes, cardiopatías… o individuos de la tercera edad, siendo recomendable acudir al mismo centro, a fin de conseguir un mejor seguimiento de la patología.

¿Qué pruebas se realizan en un reconocimiento médico deportivo?

Podemos encontrar diferentes protocolos para reconocimientos médicos según los objetivos. Si bien, existen ciertos parámetros comunes a todos ellos, y se puede trazar pues un estándar de reconocimiento médico normalizado. Este modelo consta de:

  • Anamnesis: entrevista previa en la que se recavan datos personales del paciente así como su historial clínico (posibles dolencias, enfermedades, antiguas operaciones…).
  • Medidas antropométricas: peso, talla, I.M.C. (índice de masa corporal), etcétera.
  • Exploración:
  • Test de esfuerzo: los más utilizados son la cinta de correr y la bicicleta estática, en los cuales se lleva a cabo incrementos progresivos de la carga de trabajo, con una duración máxima entre diez y quince minutos. Es imprescindible realizar un electrocardiograma antes de la prueba, y monitorizar (visualizar) de forma continua toda la prueba, y al menos durante tres-cinco minutos en la recuperación. De esta forma se persigue el análisis directo de gases (la medición del oxígeno consumido y el dióxido de carbono eliminado), permitiendo una determinación exacta del consumo máximo de oxígeno, y la detección precisa de los umbrales aeróbico y anaeróbico.
  • Analítica de sangre: hemograma completo, velocidad de sedimentación, bioquímica (glucosa, creatina, ácido úrico, colesterol).
  • Analítica de orina: densidad, PH, sedimentos…

Actualizado: 30 de Agosto de 2017

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