El factor Rh en el embarazo
Una madre con un factor Rh negativo y un padre con un factor Rh positivo puede ser una combinación genética peligrosa para el futuro bebé. Descubre cómo saber si existe riesgo de incompatibilidad y cómo prevenirla.

¿Por qué la incompatibilidad del factor Rh es más peligrosa en el segundo embarazo?

Actualizado: 5 de octubre de 2020

Si el feto resulta Rh positivo, existe el peligro de que algunos de sus glóbulos rojos penetren a través de la placenta en el flujo sanguíneo de la madre durante el embarazo y, especialmente, durante el parto y el nacimiento. El sistema inmune de la madre reacciona entonces creando anticuerpos para protegerse. Esta activación se denomina ‘sensibilización’ (isoinmunización al Rh): el sistema inmune de la madre guarda entonces esos anticuerpos por si las células extrañas vuelven a aparecer.

Por regla general, los primogénitos, aunque sean Rh+, no se ven afectados (0,4 a 2% de todos los casos) por esta incompatibilidad a menos que la madre haya sufrido con anterioridad alguna de las situciones que podrían haber sensibilizado su sistema inmunitario, ya que este necesita un tiempo para desarrollar suficientes anticuerpos para atacar la sangre fetal. Estas situaciones serían:

  • Un aborto (espontáneo o inducido).
  • Un embarazo ectópico (que sucede cuando el óvulo fecundado en vez de implantarse en el útero lo hace en otro lugar, generalmente una trompa de Falopio.
  • Interrupción de un embarazo molar (una masa anormal de células que se desarrolla en el útero, en el que el embrión no se desarrolla normalmente y resulta inviable, o ni siquiera hay embrión).
  • Alguna transfusión sanguínea de sangre Rh+.

Por ese motivo se dice que la incompatibilidad del factor Rh es más peligrosa en el segundo embarazo.

Cuándo no hay peligro

Si en el segundo embarazo el bebé hereda el grupo sanguíneo de la madre, entonces tampoco existirá problema alguno. Lo mismo cuando ambos progenitores son Rh positivo; tampoco si la madre es Rh positivo y el padre Rh negativo o cuando ambos progenitores son negativos: el bebé lo será forzosamente también. El posible peligro siempre viene cuando la madre es negativa y el padre positivo.

Por eso, uno de los primeros y más importantes análisis que debe hacerse una pareja que está pensando en concebir es un análisis de sangre que sirva para conocer su grupo sanguíneo y Rh con el fin de excluir posibles incompatibilidades entre ellos.

Creado: 24 de octubre de 2011

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