Cuánto engordar en el embarazo
Muchas embarazadas dudan sobre cuánto deben engordar durante la gestación. Toma nota de los kilos que debes coger según tu constitución, y los alimentos y calorías necesarios para evitar el sobrepeso y sus consecuencias.

Obesidad en el embarazo: posibles consecuencias

Actualizado: 16 de julio de 2019

El sobrepeso y la obesidad en el embarazo tienen consecuencias muy negativas para la madre y el futuro bebé, tanto si los kilos de más se cogieron antes de la concepción, como si se empezaron a acumular durante la gestación. Así, tal y como nos explica el doctor Miguel Álvaro, médico adjunto de la Fundación Jiménez Díaz:

  • La obesidad previa al embarazo empeora los resultados perinatales tanto de la madre como del feto. Se ha observado un aumento de malformaciones cardiacas y esqueléticas en el feto.
  • Además, la grasa acumulada impide que la ecografía muestre una buena imagen. Por este motivo, el diagnóstico de malformaciones es más complicado, porque no lo vemos en la ecografía.
  • En la madre, por su parte, la obesidad se relaciona con hipertensión, diabetes, parto prematuro, muerte fetal anteparto, y con otras muchas patologías. Para evitar estas complicaciones en el embarazo, hoy los ginecólogos recomiendan que las mujeres que ya tienen problemas de obesidad antes del embarazo acudan a la visita preconcepcional desde el momento que decidan quedarse embarazadas, para planificar el embarazo y que la salud materna se encuentre en las mejores condiciones posibles. Si en esa consulta vemos que la madre tiene obesidad, podemos pedirle que primero pierda algo de peso.
  • Algunos estudios relacionan tanto la obesidad pregestacional, como el excesivo incremento ponderal, con alteraciones metabólicas en el bebé, como obesidad y diabetes, y complicaciones respiratorias en el niño. Es decir, que los descendientes pueden tener problemas en la edad adulta.
Embarazada ejercicio

Consecuencias del sobrepeso o la obesidad en el parto

Cuando la madre tiene sobrepeso u obesidad en el embarazo, el bebé suele ser más grande y el parto más complicado. “Las tasas de cesáreas son más altas en estos casos. La grasa se infiltra a todos los tejidos del organismo, incluido el útero, y la contractibilidad del útero está disminuida. Los partos suelen ser más largos y eso aumenta el riesgo de cesárea”, nos recuerda el doctor Miguel Álvaro.

Creado: 15 de julio de 2019

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