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Pomsky, un husky en miniatura
El pomsky es una raza de perro nueva –apenas tiene unos ocho años–, que destaca por su belleza: la exuberante de un husky y la más tierna de un pomerania, las dos razas cruzadas para crearle. Conoce sus características.
Escrito por Diana Oliver, Periodista especializada en mascotas, maternidad e infancia y vida sana

Consejos para la compra de un pomsky

Actualizado: 18 de octubre de 2019

Que un perro no es un juguete ya lo sabemos. Pero es que, además, tener un perro en casa requiere de un análisis previo que nos evite incurrir en riesgos innecesarios: ¿vamos a poder cuidar al animal como necesita? ¿Dispongo de los recursos económicos y materiales para poder afrontar sus cuidados? ¿Qué haré cuando tenga que salir de viaje? Una vez analizadas nuestras circunstancias, y nuestras expectativas, podremos tomar la decisión libremente.

Después, la adopción es lo más adecuado porque cubre una doble función: social –para con nuestro entorno– y emocional –para con el animal–. Sin embargo, en el caso del pomsky es probable que no sea fácil encontrar uno. En primer lugar, está la cuestión de la novedad de la raza: es complicado encontrar un perro con estas características disponible para la adopción. En segundo lugar, y ya en el caso de la compra, por el momento no hay criadores que se dediquen específicamente a su reproducción: al no ser una raza reconocida, no podemos hablar de pedigree.

Iñaki, criador en Sirokami de husky siberiano advierte a Webconsultas que dado que el pomsky no es una raza oficial (ni siquiera en Estados Unidos, su país de origen) no hay criadores oficiales. “Todo lo que encuentre la gente en España como pseudocriadores de pomsky es una estafa, porque no hay afijo de la Federación Cinológica Internacional (FCI), ni pedigree oficial de la Real Sociedad Canina de España (RSCE), ni pruebas de salud típicas de la raza, por lo que no se puede ofrecer ninguna garantía al comprador”, explica.

Quedan por tanto los particulares que deciden cruzar un pomerania (generalmente el padre) con un husky siberiano (la madre, de mayor tamaño para poder gestar y parir los cachorros). En este caso no deberían obtener un beneficio económico por los cachorros, por lo que tampoco sería posible reclamar ningún tipo de garantías por los mismos.

En la red suelen circular anuncios de venta de pomskys de dudosa procedencia y legalidad. “Se trata de un grupo de gente que cruza razas sin conocimiento. ¿Para qué fue creada esta raza? ¿Qué propósito tiene mas allá del económico? ¿Hay algún estudio genético que lo respalde y evite problemas de salud y endogamia a la "raza"?”, señala Iñaki.

El criador insiste en que lo más adecuado es siempre la adopción y anima a acudir a alguna asociación de rescate de nórdicos como La sonrisa nórdica, Nórdicos en adopción, Proyecto nórdicos, o SOS nórdicos, si lo que buscamos es un husky. Y lo mismo en el caso de que optemos por la raza pomerania. Si nuestra decisión en firme es la compra, Iñaki insiste en que se acuda siempre al club de raza oficial en España y se busque un criador que ofrezca todas las garantías en la crianza de los cachorros (salud, socialización, pedigree, afijo...).

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