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Mente y emociones
Controlar la ira
Cuando los enfados son desproporcionales o demasiado frecuentes en nuestras vidas, aparecen los problemas. Por eso, además de experimentarla, debemos aprender a controlar la ira y saber cómo expresarla.
Escrito por Dra. Vanesa Fernández López, Psicóloga, especialista en emociones

La expresión de la ira y sus consecuencias

Existen dos grandes formas de expresión de la ira. La expresión externa de la ira se refiere a cuando nuestra expresión del enfado permite a los otros saber que estamos enfadados a través de nuestros gestos, expresiones faciales o tono de voz. Por el contrario, la expresión interna de la ira se refiere a la expresión del enfado “hacia dentro”, es decir, los demás no tienen por qué saber que estamos enfadados pero nosotros sí lo sabemos gracias a las sensaciones de tensión o los pensamientos de venganza que albergamos.

¿Te suena? Efectivamente, es a lo que nuestras abuelas hacían referencia con la “cara roja” y la “cara amarilla” o la “vergüenza en cara” y el “dolor de corazón”. ¿Tenían razón cuando decían “mejor una vez la cara roja que veinte amarilla” o “más vale vergüenza en cara que dolor de corazón”? Lo cierto es que sí. Cada una de las formas de expresión e ira tienen sus consecuencias, pero la ira hacia a dentro es peor enemiga que la ira externa.

La expresión externa de la ira de forma inadecuada puede dar lugar a problemas interpersonales. Sin embargo, la expresión interna de la ira puede mantener este estado demasiado tiempo, dando lugar a un elevado nivel de activación psicofisiológica que se relaciona enormemente con problemas de salud, especialmente a nivel cardiovascular (hipertensión, infarto, etcétera). Además, la ira interna se acompaña de emociones negativas como frustración, tristeza…

Perfil de las personas que experimentan más estados de ira

No todas las personas reaccionan igual ante las situaciones de conflicto. Existen rasgos de personalidad y del entorno sociocultural que actúan modulando distintos aspectos del proceso emocional de la ira.

  • Factores personalidad: experimentan más estados de ira las personas extrovertidas frente a las introvertidas. Los neuróticos tienen una ira más intensa y frecuente que las personas con bajo neuroticismo. Así mismo, las personas con más autoestima y con un mayor rasgo narcisista tienden a experimentar ira de forma más frecuente.
  • Factores ambientales o del contexto: el contexto sociocultural modula la expresión de ira (por ejemplo parece peor vista en clases socioeconómicas altas). En las sociedades individualistas como la nuestra está mejor aceptada que en las colectivistas (por ejemplo la cultura oriental), donde se da un importante valor al autocontrol y a la inhibición de la ira.

Actualizado: 31 de Julio de 2017

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'Fuente: 'Ministerio de Salud de Chile''

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