Beneficios de ser agradecido

El agradecimiento es importante en las relaciones sociales pero, además, ser agradecido tiene beneficios para nuestra salud física y mental. Descubre cómo adoptar esta actitud tan positiva y proyectar la gratitud en tu vida.
Persona mostrando un cartel de agradecimiento

Actualizado: 21 de diciembre de 2020

Una de las cosas que más nos emocionaron durante el confinamiento domiciliario por la pandemia de COVID-19 fueron los aplausos espontáneos que estallaban cada tarde a las 20 horas. Una cita que se convirtió en un símbolo de agradecimiento hacia los sanitarios que estaban luchando en primera línea contra el coronavirus. Y es que la gratitud no solo es uno de los pilares en los que se basa la educación, sino también una forma de vida que tiene beneficios para la salud física y mental.

Ser agradecido es mucho más que un acto de cortesía como dar las gracias por algo, se trata de un estilo de vida en el que se interpreta la realidad de forma positiva. La gratitud es capaz de cambiar la biología del cerebro, al activar regiones de este órgano relacionadas con la empatía, y reducir el estrés, la frecuencia cardiaca e incluso el dolor.

Ser agradecido mejora las relaciones sociales y de pareja, proporciona más energía, más autoconfianza y más paciencia, y ayuda a dormir mejor

Además, la Dra. Marisa Navarro, médica psicoterapeuta y autora entre otros libros de Las ruedas dentadas, nos ha explicado que “las personas que entienden así su existencia son más felices en general, pero además gozan de mejor salud, tienen un corazón más sano, unos niveles de ansiedad mucho más bajos y disfrutan más de todo”.

Jefe de equipo agradeciendo el esfuerzo a un empleado

5 ventajas de ser agradecido para cuerpo y mente

La experta en psicoterapia indica que casi siempre nos dedicamos a pensar en lo que no tenemos y en lo que nos gustaría tener, algo que desde su punto de vista debería cambiar, dirigiendo esa mirada hacía todo aquello que se tiene y a dar las gracias, sobre todo por aquello que la mayoría poseemos y que damos por supuesto y consideramos normal, cuando en realidad es un privilegio.

Aunque en algunos momentos la vida nos enfrente a contratiempos, como los momentos difíciles que se están viviendo con la pandemia de COVID-19, no hay que dejar de ser agradecidos, ya que la gratitud puede conllevar beneficios para la salud que han sido demostrados por la ciencia, como:

  1. Mejora las relaciones sociales y de pareja: es obvio que ser educado hará que tus relaciones sociales sean mejores y más duraderas. Esto también se puede aplicar en el terreno sentimental, pues un estudio publicado en Journal of Theoretical Social Psychology, indicó que ser agradecido con tu pareja mejora la conexión y la satisfacción de la relación.
  2. Más paciencia: al parecer, según una investigación de la revista Emotion, las personas que se sienten agradecidas por las cosas cotidianas, aunque sean pequeños detalles, son más pacientes y toman decisiones más sensatas que las que no son así.
  3. Ayuda a un correcto descanso: ser agradecido ayuda a dormir mejor y durante más tiempo, según ha descubierto un estudio publicado en Journal of Psychosomatic Research, pues los pensamientos positivos causan este efecto en el sistema nervioso.
  4. Más energía: la Dra. Marisa Navarro hace hincapié en que ser conscientes de todo lo que tenemos, en vez de centrarnos en aquello que nos falta, cambia nuestra forma de pensar y aporta un plus de energía vital, de fuerza y de ilusión.
  5. Autoconfianza: sentirnos agradecidos, según nos explica la experta, también hace que se camine por el mundo con pasos más seguros “teniendo consciencia de todo lo que nos rodea y de la maravilla que es la vida. Ser agradecido es un antídoto para el miedo, la envidia, el rencor, el resentimiento y muchas otras emociones y sentimientos negativos”.

La gratitud como forma de vida: técnicas para proyectarla

Además de ser agradecido en nuestro fuero interno, también es importante adoptar esta actitud como una forma de vida y proyectarla hacia los demás. Para conseguirlo y beneficiarse de todas las ventajas para la salud física y mental que comentábamos anteriormente, la psicoterapeuta Marisa Navarro nos ha dado algunos técnicas y consejos que pueden suponer una verdadera transformación en nuestra vida:

  • Hacer una lista de agradecimientos: esto mejora el estado de ánimo y la psicoterapeuta recomienda hacerlo en dos partes: la primera una lista poniendo la atención en nosotros mismos, escribiendo 25 características propias por las que dar las gracias, y un segundo listado fijándonos en el entorno y en el momento presente, en el que habrá que incluir otras 25 cosas, personas o hechos por los que estamos agradecidos.
  • Diario de agradecimiento: Marisa Navarro aconseja tener un cuaderno en la mesilla de noche en el que apuntar todos los días antes de dormir tres cosas por las que ese día nos hemos sentido agradecidos, aunque se repitan con las de otras jornadas. Al poner atención en las cosas buenas antes de acostarse se fomentan los pensamientos positivos que mejoran el descanso.
 Mujer sosteniendo las manos en el pecho en signo de agradecimiento
  • Técnica 3x3: este método consiste en cerrar los ojos y realizar tres respiraciones profundas, visualizando tres cosas de nuestra vida presente por las que estar agradecido. Esta técnica cambia nuestros pensamientos hacia otros más positivos y nos sitúa en el momento actual, nos serena, nos calma y nos da paz.
  • Un gracias interno: se trata de una forma diferente de darlas, pues también se sustenta en la respiración. Se trata de hacer cinco respiraciones profundas, y con cada exhalación deberemos repetir dentro de nuestra cabeza la palabra gracias. No es necesario que se refiera a algo en concreto.
  • Cartas de agradecimiento: con ellas se puede dar las gracias a quienes nos ayudaron en el pasado o a quienes estamos agradecidos en el presente; no importa que los destinatarios nunca lleguen a leer estas cartas, pues con tan solo escribirlas –afirma la Dra. Navarro– se fortalecerán las relaciones y lazos que tenemos con ellos.
  • Dar las gracias con una sonrisa: es una técnica que no falla, ya que al sonreír estamos transmitiendo a la otra persona un mensaje que indica que valoramos y reconocemos el bien que de una u otra manera nos ha hecho. Además, el agradecimiento sincero genera más agradecimiento: “tengamos la seguridad de que cualquier acto que hagamos en beneficio de otro nos traerá un beneficio, aunque no siempre venga de forma directa”, nos comenta Marisa Navarro.

Otro de los consejos que nos da la experta es que veamos lo mejor de los demás y de todo aquello que sucede en la vida, incluso si esas vivencias son negativas, pues se debe pensar que han sido una experiencia o una lección de vida, aunque no se pueda evitar el dolor que causan. Incluso con el paso del tiempo se puede llegar a dar las gracias, no por lo que sucedió, sino por el aprendizaje que nos dejó.

También recomienda quejarse poco, pues entiende que la queja provoca el abatimiento y no soluciona nada. Por ello, es preferible que nos expresemos con palabras de aliento y agradecimiento, ya sea hacia nosotros mismos o hacia los demás. “Cuando la vida la entendemos como una escuela, y como un continuo aprendizaje, todo adquiere ese halo de gratitud por todo lo aprendido”.

Creado: 18 de diciembre de 2020

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