Sexo tántrico: mitos y verdades

Sabemos que has oído hablar de él, pero… ¿seguro que sabes a qué se refiere el sexo tántrico? Satisface tus deseos de aprender qué hay de mito y de cierto tras esta filosofía (que no práctica sexual) y las claves para experimentarlo.
Sexo tántrico

Actualizado: 3 de noviembre de 2020

Qué es el tantra y el sexo tántrico

Si te digo que voy a hablarte de tantra… ¿qué es lo primero que te viene a la cabeza? Seguramente hayas dotado al instante a este término de connotaciones eróticas y sexuales, ¿me equivoco? Quizá también hayas pensado en relaciones sexuales interminables, posturas imposibles o incluso en orgasmos inauditos. Si es este tu caso, tranquilo, no te culparé por ello (es lo habitual y perfectamente esperable) siempre y cuando te quedes con nosotros a averiguar la realidad que se esconde tras él.

La realidad detrás del tantra

Como ya imaginarás, lo primero que voy a hacer es desmontar uno de los mitos más extendidos respecto al Tantra: no, el tantra no es una práctica sexual.

La realidad es que el término ‘tantra’ nos revela una doctrina esotérica que alude a una serie de textos sagrados milenarios cuyo origen se encuentra en el budismo, el hinduismo, el jainismo y el bönpo; cuatro destacadas religiones de origen oriental que, evidentemente, van mucho más allá de lo que a la citada expresión se le atribuye.

Principios del sexo tántrico

El tantra se refiere, explicado de forma muy básica, a una forma de experimentar la vida que busca la plenitud a través de la conexión con uno mismo y con los demás, siendo conscientes de aquello que nos rodea.

Relación del trantra con el sexo

Ahora que ya sabemos un poco más sobre el auténtico significado del tantra, es hora de indagar sobre su popular relación con el sexo. En este sentido, conviene señalar que el sexo tan solo constituye una reducida porción dentro de la totalidad que abarca esta filosofía, una visión simplista que poco tiene que ver con su variado origen.

El “sexo tántrico” del que habitualmente oímos hablar, suele ser un producto occidentalizado del mismo, revestido por un halo de sensualidad y erotismo. Pongamos un claro ejemplo de ello; seguro que te suena la típica imagen que nos muestra la unión entre un hombre y una mujer, de hecho si realizamos una simple búsqueda de este término en la red será una de las primeras en aparecer, haz la prueba. Pues bien, te aclararé que tal ilustración no pretende transmitir un mensaje erótico, sino que representa con naturalidad la unión entre lo masculino y lo femenino como base para alcanzar la plenitud del individuo.

Del mismo modo, su desconocimiento ha dado lugar a que diversas escuelas y prácticas que nada tienen que ver con los principios de esta disciplina, se escondan bajo la exótica “marca tantra”.

Principios del sexo tántrico

Llegados a este punto, vamos a intentar recoger esa fracción del Tantra referido a la sexualidad orientado a intensificar nuestra experiencia sexual. De esta disciplina se desprenden una serie de interesantes principios, algunos de los cuales te presentamos a continuación:

  • Principios del sexo tántrico: 5 sentidos

    Con los 5 sentidos

    Uno de los fundamentos sobre los que se apoya la filosofía del Tantra es vivir el presente. Algo que parece tan simple puede ser la base para comenzar a tomar plena conciencia de nuestros encuentros íntimos, en un mundo que gira muy deprisa. La clave está en la concentración, en centrarse únicamente en lo que acontece aquí y ahora, dejando de lado las preocupaciones y prestándole especial atención a las sensaciones que experimentamos en ese preciso momento, poniendo a funcionar a pleno rendimiento nuestros cinco sentidos. Como diría la vocalista del grupo Chambao; déjate llevar, por las sensaciones

  • Principios del sexo tántrico: más allá de lo genital

    Más allá de lo genital

    El tantra nos invita a poner en juego la totalidad de nuestro cuerpo, pues aquí el sexo no es sinónimo de penetración y nuestros genitales tan solo constituyen una parte más del mismo. Desde esta perspectiva, se abre un mundo de posibilidades amplio y diverso a explorar donde cada poro de nuestra piel puede proporcionarnos experiencias únicas.

  • Principios del sexo tántrico: autoestima

    Autoestima

    Si algo tiene claro el tantra, es que tu nivel de satisfacción está íntimamente relacionado con el nivel de aceptación de tu propio cuerpo y el de la otra persona. Ser consciente de tus y sus virtudes y defectos y aceptarte y aceptarle tal y como eres o es resultará primordial a la hora de crear un ambiente de confianza y comprensión. La clave se encuentra en potenciar tu autoestima, ¡quiérete mucho!

  • Principios del sexo tántrico: libertad

    Libertad

    El tantra exalta la naturalidad del acto sexual y la libertad para llevarlo a cabo. Desde esta perspectiva no se atisban prejuicios y tabúes, pues te incita a experimentar la sexualidad sin temor, sorteando las barreras que pueden llegar a limitar la búsqueda del placer.

  • Principios del sexo tántrico: fuera expectativas

    Fuera expectativas

    Sin expectativas, así es la sexualidad que defiende el tantra. La finalidad que se persigue no es llegar al orgasmo, sino disfrutar de la totalidad de la práctica amatoria de principio a fin sin buscar nada concreto. Con ello nos despojamos automáticamente de las típicas exigencias y presiones orientadas a un resultado predefinido que, lejos de facilitar la consecución del mismo, enturbian su ejecución desde el inicio.

  • Principios del sexo tántrico: comunicación

    Comunicación

    Si estás acostumbrado a leer nuestros artículos ya te sonará de sobra este término, y es que no nos cansamos de repetir la importancia que tiene la comunicación en los encuentros sexuales. Pues bien, el tantra no se olvida de ella y te induce a expresar aquello que sientes y piensas, a transmitir lo que te gusta y lo que no y, al mismo tiempo, a tener en cuenta y escuchar lo mismo de la persona que te acompaña en el acto.

Claves para experimentar el sexo tántrico

Si tras leer estas líneas ha aumentado tu interés por el sexo tántrico, aquí te damos algunas pinceladas de las claves que te ayudarán a aplicar los principios anteriormente mencionados y llevarlos a la práctica según esta filosofía:

  • Presta especial atención al ambiente dónde llevarás a cabo tu encuentro sexual y prepáralo a fin de que éste resulte cómodo y relajante para ambos.
  • Controla tu respiración y acompásala con la de tu pareja. Esto os ayudará a relajaros y a establecer una conexión especial entre vosotros.
  • Miraos directamente a los ojos. Aunque al principio pueda resultaros difícil, con ello fomentaréis la fusión entre ambos y podréis descifrar determinadas señales más fácilmente.
  • Cambia el ritmo y la intensidad de las prácticas que lleves a cabo, sorteando la habituación a las mismas e incrementando el nivel de excitación.
  • Por último, (sé que lo estabas esperando) te hablaré del dominio del orgasmo. La clave para ello está en la escucha activa, mediante la cual podrás ser capaz de anticipar el llamado “punto de no retorno”, ese punto en el que ya no hay marcha atrás y el orgasmo resultará inminente. Reconocido dicho punto, podremos interrumpir la estimulación para retomarla pasados unos segundos. Aspectos como el control de la respiración y una tonificada musculatura pubococcígea (veáse ejercicios de Kegel) serán de gran ayuda para aprender a dominar este aspecto.

Creado: 23 de octubre de 2020

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