Vacunar a adultos del COVID ayuda a proteger a los niños no vacunados

Un estudio israelí muestra que la vacunación generalizada de los adultos contra el COVID-19 ha reducido a la mitad las infecciones en menores de 16 años, lo que demuestra que ayuda a proteger también a los no vacunados.
Escrito por: Eva Salabert

11/06/2021

Vacunar a adultos del COVID ayuda a proteger a los niños no vacunados

El país que más rápidamente implementó la vacunación contra el COVID-19 fue Israel, ya que comenzó a vacunar a los adultos en diciembre del año pasado y en solo nueve semanas casi la mitad de su población estaba vacunada. Ahora, un estudio muestra que aunque hasta hace poco solo se había vacunado a los mayores de 16 años, por cada 20 puntos de incremento en el porcentaje de vacunados en el grupo de población de 16 a 50 años de edad la cantidad de individuos no vacunados menores de 16 años que dieron positivo en COVID-19 se redujo a la mitad, lo que sugiere que la vacunación generalizada de los adultos tendría un efecto protector sobre los niños que todavía no han recibido la vacuna.

A medida que más adultos iban siendo vacunados en una comunidad la proporción de niños que daban positivo en la infección por coronavirus también caía

Los resultados del estudio se han publicado en Nature Medicine y constituyen la primera evidencia recogida a nivel mundial que indicaría que una vacunación masiva contra el coronavirus puede proteger también a las personas que no están vacunadas. El Dr. Roy Kishony, biólogo, físico y científico de datos que estudia evolución microbiana y enfermedad en el Technion-Israel Institute of Technology y uno de los líderes del trabajo, ha asegurado que “la vacunación no solo proporciona beneficios a los individuos vacunados, sino también a las personas de su entorno”.

Las vacunas reducen la carga viral y la capacidad infectiva

Para llegar a esta conclusión, los investigadores examinaron registros electrónicos de salud anónimos del Maccabi Healthcare Services. Analizaron datos de vacunación y resultados de los test para detectar el coronavirus recopilados entre el 6 de diciembre de 2020 y el 9 de marzo de 2021. Los datos procedían de 177 áreas geográficas diferentes, por lo que disponían de una diversidad de tasas de vacunación y de respuesta a las vacunas.

“Las vacunas no solo impiden que enfermemos, sino que también evitan que transmitamos el virus a otros”

Calcularon para cada comunidad la proporción de adultos de entre 16 y 50 años que fueron vacunados en diferentes momentos y también estimaron la cantidad de test PCR realizados a niños menores de 16 años que dieron un resultado positivo. Los científicos encontraron una correlación evidente: a medida que más adultos iban siendo vacunados en una comunidad la proporción de niños que daban positivo en la infección por coronavirus también caía.

Las personas vacunadas son significativamente menos propensas a infectarse con el SARS-CoV-2. Los investigadores también sugieren que incluso en el caso de que los vacunados contraigan el virus pueden tener una carga viral más baja, lo que reduciría su capacidad infectiva. A consecuencia de ello, cuanta más y más gente esté vacunada menos probabilidades hay de que los individuos que no lo estén entren en contacto con gente infectada o contagiosa. “Los resultados del trabajo muestran que las vacunas no solo impiden que enfermemos, sino que también evitan que transmitamos el virus a otros”, afirma el Dr. Kishony.

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