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Comer en un lapso de 10 horas, beneficioso para el síndrome metabólico

Tomar las calorías necesarias del día en un periodo de 10 horas podría mejorar el síndrome metabólico, reduciendo la grasa abdominal, el índice de masa corporal, la presión arterial y los niveles de azúcar en sangre.
Escrito por: Natalia Castejón

12/12/2019

Persona comiendo con un lapso de 10 horas

Ingerir todos los alimentos del día en un periodo de 10 horas, y hacer durante las 14 horas restantes una forma de ayuno intermitente, conocida como alimentación con restricción de tiempo, podría mejorar la mayoría de las condiciones que forman el síndrome metabólico, como la obesidad abdominal, la hipertensión o niveles altos de colesterol, lo que podría beneficiar a aquellas personas en riesgo de diabetes o eventos cardiacos, según un estudio piloto realizado por miembros de la Facultad de Medicina de la Universidad de California en San Diego (EE.UU.) y el Instituto Salk.

La investigación, que se ha dado a conocer en la revista Cell Metabolism, incluyó a 19 personas diagnosticadas con síndrome metabólico cuya rutina de alimentación se llevaba a cabo durante un periodo de más de 14 horas al día. Los participantes registraron las dietas y las horas a las que comían durante dos semanas, y más tarde restringieron la ingesta de sólidos y bebida –excepto el agua– a solo 10 horas al día, que solía comprender desde las siete de la mañana hasta las seis de la tarde.

Hasta un 4% menos de peso corporal por el cambio de hábitos

Los resultados mostraron que este cambio en los hábitos de las comidas redujo entre un 3% y un 4% el peso corporal, los centímetros de circunferencia de la cintura y la grasa abdominal, disminuyó la presión arterial, los niveles de azúcar en sangre y el colesterol total, además de estabilizar los ritmos circadianos, que mejoran el sueño en los pacientes con síndrome metabólico. Los participantes siguieron tomando medicación durante el estudio, que solían ser estatinas o fármacos antihipertensivos.

Comer solo durante 10 horas al día ayuda a que los órganos estén en reposo y se reparen para volver a hacer la misma tarea al día siguiente

Según explica Satchidananda Panda, una de las autoras del estudio, todas estas mejoras se consiguieron sin la necesidad de contar calorías, un proceso difícil y que no suele tener éxito a largo plazo, y sin la realización de ejercicio físico extra, por lo que es una tarea sencilla que podría tener grandes beneficios para los pacientes con este problema de salud.

La misma autora ha hecho hincapié en que cada órgano y cada célula del cuerpo tiene su propio reloj y necesita estar un tiempo inactivo para poder repararse, reestablecerse y recuperar de nuevo el ritmo. Por ello, ve positivo el ayuno durante 14 horas y la ingesta de alimentos durante las 10 horas restantes. No obstante, están llevando a cabo otro ensayo con un grupo muestral más grande para contrastar estos resultados.

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