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Demuestran cómo las dietas de choque afectan negativamente al cuerpo

Las dietas de choque, que se basan en una drástica reducción de las calorías ingeridas para perder varios kilos en poco tiempo, producen cambios en el organismo que pueden perjudicar la salud a largo plazo.
Escrito por: Eva Salabert

05/10/2018

Un nuevo estudio ha demostrado que seguir una dieta de choque para perder kilos rápidamente provoca una reducción en determinadas funciones y factores metabólicos –que además del peso corporal incluyen la presión arterial, la función renal, el volumen sanguíneo y la frecuencia cardíaca– que, aunque vuelven a niveles normales tras finalizar la dieta, puede tener consecuencias negativas para la salud a largo plazo, y dañar el sistema circulatorio y órganos como el corazón y los riñones.

Los investigadores, que han presentado sus conclusiones en la conferencia de la Sociedad Americana de Fisiología sobre 'Enfermedades Cardiovasculares, Renales y Metabólicas: Implicaciones Sexuales específicas para la Fisiología' celebrada recientemente en Knoxville (Tennessee, EE.UU.), llevaron a cabo el experimento con ratas hembra, a las que redujeron el 60% de las calorías en su alimentación, lo que en seres humanos es equiparable a pasar de una dieta de 2.000 calorías a una de 800.

Los niveles de angiotensina II –un péptido involucrado en el daño vascular y renal– eran más elevados en las ratas que hicieron la dieta baja en calorías

Al cabo de tres días disminuyó el peso corporal de los animales y la dieta también provocó que el ciclo –similar a un ciclo menstrual– se detuviera de forma temporal. Además, disminuyeron las funciones y factores metabólicos mencionados, aunque cuando los científicos volvieron a alimentar a las ratas con su dieta habitual, tanto estos parámetros –incluido el peso corporal–, como el ciclo, se restablecieron rápidamente.

Más grasa abdominal y mayor riesgo de hipertensión

Tres meses después de finalizar la dieta, sin embargo, las ratas experimentaron una mayor acumulación de grasa abdominal. Pero esto no fue lo que más alarmó a los investigadores ya que, como ha explicado Aline de Souza, de la Universidad de Georgetown de Washington (Estados Unidos), y primera autora del trabajo, los niveles de angiotensina II –un péptido involucrado en el daño vascular y renal– eran más elevados en las ratas que hicieron la dieta baja en calorías.

Si bien los niveles de presión arterial en el periodo de recuperación fueron normales, las respuestas de la presión arterial a la angiotensina II más altas de lo normal pueden incrementar el riesgo de desarrollar hipertensión, un problema que unido al aumento de la grasa abdominal puede perjudicar la salud a largo plazo en las personas que han seguido una dieta de choque.

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