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Descubren por qué los altramuces tienen un efecto antiinflamatorio

Las semillas de altramuz, un popular aperitivo, han demostrado tener un potente efecto antiinflamatorio que podría ayudar en la prevención de enfermedades como la diabetes, gracias a su contenido en β-conglutinas.
Escrito por: Natalia Castejón

09/05/2018

Aperitivo con altramuces

Las β-conglutinas también podrían ser beneficiosas para evitar las plagas en los cultivos.

Comer altramuces o lupinos, una legumbre muy rica en fibra y proteínas vegetales que constituye un aperitivo muy común en Andalucía y otras zonas, podría ayudarte a prevenir y tratar diversas enfermedades como la diabetes o la obesidad o trastornos como la dislipemia o el síndrome metabólico, gracias a su contenido en β-conglutinas, unas proteínas que son capaces de revertir la inflamación característica de este tipo de patologías.

Así se ha dado a conocer en una investigación publicada en la revista Journal of Functional Foods, realizado por miembros del Hospital Universitario San Cecilio de Granada, de la Estación Experimental del Zaidín (España), la Universidad de Burdeos (Francia), la Universidad de Western Australia y el CSIRO australiano. En el trabajo se han descubierto las bases moleculares del efecto antiinflamatorio que hace unos meses se les atribuyó a las semillas de altramuz.

Las β-conglutinas, proteínas presentes en las semillas de altramuz ayudan a disminuir la producción de sustancias inflamatorias

Al parecer, estas semillas tienen unas proteínas de alto valor nutricional, que son las β-conglutinas, que ayudan a disminuir la producción de sustancias inflamatorias como las citoquinas, el óxido nítrico, o las quimiocinas, entre otras. Las β-conglutinas interactúan con la insulina que tiene el organismo y son capaces de cambiar la expresión génica de la ruta de señalización de la insulina, lo que podría ayudar a captar mejor la glucosa y a mejorar el control de la diabetes tipo 2.

Por ello, Elena Lima, una de las autoras del estudio, ha destacado que los hallazgos de esta investigación podrían colocar a los altramuces como una nueva opción terapéutica para prevenir y tratar las enfermedades que aparecen asociadas a los procesos inflamatorios.

Un avance también para los cultivos

Según un estudio anterior, además, las β-conglutinas también podrían ser beneficiosas para los cultivos, pues han descubierto que actúan frente a patógenos necrotróficos –hongos que matan a las plantas para alimentarse después de ellas– como la antracnosis. Insertar esta proteína en los cultivos que es necesario proteger contra este tipo de plagas sería una buena medida para erradicar estas enfermedades y evitar la contaminación de los alimentos con pesticidas y químicos.

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