Una forma de vitamina B3 con efecto quemagrasas previene la obesidad

Una forma de vitamina B3 que aumenta el gasto energético y evita que se acumule un exceso de grasa inducida por la dieta podría ayudar a prevenir la obesidad, la diabetes o el hígado graso, según un estudio en ratones.
Escrito por: Eva Salabert

22/06/2021

Vitamina B3 puede prevenir la obesidad

La nicotinamida es una forma de vitamina B3 que podría prevenir el desarrollo de obesidad, ya que un estudio ha comprobado que los ratones alimentados con una dieta rica en grasas saturadas no engordan si se les administra un suplemento de este micronutriente. La razón de que no ganen peso se debería a que la nicotinamida incrementa el gasto energético, sin necesidad de que se disminuya la ingesta, por lo que evita que se acumule un exceso de grasa inducida por la dieta.

La investigación, que se ha publicado en Molecular Nutrition and Food Research, ha sido coordinada por científicos del CIBERDEM en el IIB Sant Pau, y dirigida por Josep Julve, del grupo CIBERDEM dirigido por Francisco Blanco Vaca, con la colaboración de otros grupos del CIBERDEM y del CIBER de Obesidad y Nutrición (CIBEROBN) y del CIBER de Bioingeniería, Biomateriales y Nanomedicina (CIBER-BBN).

“La suplementación de la dieta con nicotinamida podría representar una estrategia terapéutica efectiva”

Los investigadores han partido de la base de que la obesidad es una enfermedad del tejido adiposo y que la nicotinamida actuaría de forma preferente sobre este tejido como un quemagrasas que induciría la creación de tejido adiposo marrón. Comprobaron, en concreto, que se producía un incremento de la presencia de una proteína, la UCP1 (desacopladora de la cadena respiratoria), que se encarga de disipar en forma de calor la energía metabólica que se obtiene al ingerir alimentos, y que en caso contrario se acumularía en forma de grasa.

Josep Julve explica que “UCP1 es una proteína que se expresa predominantemente en el tejido adiposo marrón, cuya misión es regular la temperatura corporal a través de la generación de calor. La administración de nicotinamida no solo provocó una disminución de otro tejido adiposo, el blanco, también resultó en la presencia de grupos de células adiposas más pequeñas, cuyo aspecto se asemejaba al de la grasa marrón, lo que nos hizo sospechar que la expresión de esta proteína podría estar aumentada en tejido adiposo blanco de ratones tratados con la nicotinamida”.

Suplementos de nicotinamida para evitar la acumulación de grasa

La nicotinamida es un precursor natural de la molécula adenina nicotinamida dinucleótido (NAD+) que contienen los alimentos y que se emplea como suplemento dietético. “La molécula NAD+ es muy importante para el metabolismo energético de las células, protegiéndolas del estrés derivado de condiciones adversas como la obesidad. La suplementación de la dieta con nicotinamida podría por tanto representar una estrategia terapéutica efectiva”, afirma Julve.

“Actualmente no existe ningún tratamiento médico efectivo a largo plazo en muchos pacientes con obesidad”

La grasa de las personas que padecen obesidad u otras enfermedades asociadas al sobrepeso, como la diabetes mellitus, tiene un menor contenido intracelular de NAD+, que también disminuye con el envejecimiento. “La disminución del contenido de NAD+ –indica Karen A. Méndez, primera firmante del trabajo– tiene graves consecuencias en el metabolismo energético de estas células, que acaba manifestándose con una acumulación desmedida de grasa”. Y en el trabajo se constató que los niveles de NAD+ en la grasa de los ratones aumentaron gracias a la administración de nicotinamida.

“Es imprescindible la realización de ensayos clínicos que prueben si estos efectos beneficiosos también se producen en pacientes que ya han desarrollado obesidad”

Francisco Blanco Vaca, codirector del estudio, destaca que “actualmente no existe ningún tratamiento médico efectivo a largo plazo en muchos pacientes con obesidad. Los basados en regímenes dietéticos hipocalóricos en combinación con un aumento en la actividad física a través de ejercicio físico, aun siendo muy aconsejables, suelen conseguir reducciones de peso limitadas, que no siempre son permanentes”.

La nicotinamida también previno el desarrollo de hígado graso

La terapia con nicotinamida resultó útil además para prevenir el desarrollo de hígado graso inducido por la dieta, que es otra de las consecuencias negativas que se asocian con frecuencia a la obesidad, por lo que los hallazgos del trabajo también sugieren que la suplementación con nicotinamida podría compensar, al menos en parte, la reducida capacidad natural de las células hepáticas de usar otras formas endógenas precursoras de NAD+ durante períodos de estrés metabólico prolongados, como la alimentación con una dieta rica en grasas.

Esta forma de la vitamina B3 no provocó efectos adversos, afirma Francisco Blanco, por lo que en un futuro se podría estudiar en humanos. “La experiencia previa con terapias que aumentan NAD+ es aún hoy día limitada, por lo que es imprescindible la realización de ensayos clínicos que prueben si estos efectos beneficiosos también se producen en pacientes que ya han desarrollado obesidad” concluye el investigador.

Fuente: CIBER de Diabetes y Enfermedades Metabólicas Asociadas (CIBERDEM)

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