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Practicar ciclismo en la adolescencia puede reducir el recambio óseo

Los adolescentes que practican ciclismo de carretera tienen hasta un 25% menos masa ósea que los que hacen otro tipo de ejercicio físico, por lo que los expertos aconsejan combinar la bicicleta con otras actividades.
Escrito por: Eva Salabert

17/08/2018

Adolescente montando en bicicleta

Photo by Clark Young on Unsplash

Una investigación realizada por las universidades de Oviedo y Zaragoza ha comprobado que la práctica de ciclismo de carretera a nivel amateur durante la adolescencia afecta negativamente al recambio óseo; de hecho, y según sus resultados, los jóvenes que solo practican este deporte tienen hasta un 25% menos masa ósea que sus coetáneos que realizan otro tipo de actividades físicas.

En el nuevo estudio participaron 22 chicos de entre 14 y 20 años de edad que únicamente practicaban ciclismo como actividad recreativa –durante menos de 10 horas semanales–, y otro grupo de jóvenes de edades similares que actuaron como grupo de control, y que realizaban unos 300 minutos de ejercicio físico cada semana. Todos ellos se sometieron a una densitometría y a una tomografía axial computarizada periférica para averiguar en qué estado se encontraba su masa ósea.

Ambos grupos fueron divididos en dos: en uno los menores de 17 años, y en otro los que tenían a partir de esa edad, para comprobar si llevar más o menos tiempo practicando ciclismo conllevaba diferencias. Hugo Olmedillas, el principal autor del trabajo, que se ha publicado en Archives of osteoporosis, ha explicado que el nivel de masa ósea era entre un 5 y un 25% menor en los ciclistas no profesionales en comparación con los chicos que, aun siendo físicamente activos, no montaban en bicicleta.

El nivel de masa ósea era entre un 5 y un 25% menor en los ciclistas no profesionales en comparación con los chicos que, aun siendo físicamente activos, no montaban en bicicleta

Diferencias en la masa ósea también por edades

Cuando se tuvo en cuenta la edad de los participantes se observó que en el caso de los ciclistas menores de 17 años el contenido mineral óseo era un 10% menor en las piernas y un 8% menor en la cadera, frente al grupo control; mientras que en los mayores de 17 años la masa ósea fue un 25,5% menor, un 15,8% menor y un 14,4% menor en pelvis, cuello femoral y piernas, respectivamente, también al compararse con los jóvenes del grupo control.

Esto significa que las diferencias en la masa ósea entre los practicantes de ciclismo y los que hacen otro tipo de deportes se incrementan con los años de uso de la bicicleta. La conclusión de los investigadores es que la reabsorción mineral que presentaba el hueso de los ciclistas no es beneficiosa para el desarrollo de los huesos, por lo que practicar este deporte durante la adolescencia –una de las etapas clave para alcanzar el pico máximo de masa ósea– puede influir sobre la salud ósea a largo plazo. Por ello, han aconsejado combinar la práctica del ciclismo en carretera con programas de entrenamiento que supongan tensión muscular, como levantamiento de pesas o ejercicios pliométricos, para mejorar el perfil osteogénico.

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