Analizar el plasma materno podría predecir al 100% un tipo de autismo

Descubren que analizar los biomarcadores presentes en el plasma materno mediante el aprendizaje automático podría predecir con un 100% de fiabilidad el desarrollo de un tipo de trastorno del espectro autista (TEA MAR) en los hijos.
Escrito por: Natalia Castejón

26/01/2021

Plasma materno predictor del autismo

Los autoanticuerpos maternos –proteínas inmunes que dañan los propios tejidos de una persona– pueden interferir de manera crucial en el correcto desarrollo fetal, y un estudio realizado por miembros del Instituto MIND de UC Davis (EE.UU.) ha conseguido identificar varios patrones de autoanticuerpos en las madres que están muy relacionados con el diagnóstico y el nivel de gravedad de un tipo de autismo en sus hijos.

La investigación, que ha sido dada a conocer en la revista Molecular Psychiatry, ha analizado concretamente el trastorno del espectro autista que está asociado a los autoanticuerpos maternos (TEA MAR), que representa aproximadamente el 20% de todos los casos de autismo. Para llevar a cabo esta tarea, por primera vez se ha usado el aprendizaje automático, un tipo de inteligencia artificial.

Si la madre tiene autoanticuerpos contra CRMP1 y GDA las probabilidades de que su descendencia tenga autismo son 31 veces mayores

Judy Van de Water, principal autora del estudio, ya había descubierto en investigaciones anteriores que estos autoanticuerpos en mujeres embarazadas podrían alterar el desarrollo del cerebro de los fetos. Ahora se han centrado en las muestras recogidas de 450 madres de niños con autismo y 342 madres cuyos hijos no presentaban este trastorno.

Patrones de autoanticuerpos en la madre asociados al TEA

Los investigadores se han enfocado en ocho proteínas del cerebro de los bebés, además de usar un algoritmo de aprendizaje automático para conocer los patrones de autoanticuerpos relacionados con el desarrollo del TEA. Este programa procesó unos 10.000 patrones y fue capaz de identificar tres patrones principales asociados con TEA MAR: CRMP1 + GDA, CRMP1 + CRMP2 y NSE + STIP1.

“Por ejemplo, si la madre tiene autoanticuerpos contra CRMP1 y GDA (el patrón más común), sus probabilidades de tener un hijo con autismo son 31 veces mayores que las de la población general, según este conjunto de datos actual. Eso es enorme”, ha alertado Van de Water. Además, han observado que la reactividad a CRMP1 en cualquiera de los patrones aumenta el riesgo de que un niño desarrolle autismo más severo en el futuro.

Según explica, detectando estos biomarcadores maternos gracias a la técnica ELISA se podría diagnosticar de manera muy temprana el autismo MAR, lo que permitiría realizar una intervención conductual más eficaz. “Podemos imaginar que una mujer podría hacerse un análisis de sangre para estos anticuerpos antes de quedar embarazada. Si los tuviera, sabría que correría un riesgo muy alto de tener un hijo con autismo. De lo contrario, tiene un 43% menos de posibilidades de tener un hijo con autismo, ya que el autismo MAR está descartado”.

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