Las placentas de embarazadas con COVID-19 muestran lesiones

Las placentas de 16 mujeres que dieron positivo en el test por coronavirus durante el embarazo presentan lesiones –coágulos sanguíneos y un flujo sanguíneo anormal entre madre y feto–, aunque los bebés nacieron sanos.
Escrito por: Eva Salabert

25/05/2020

Las placentas de embarazadas con coronavirus muestran lesiones

Un estudio de la universidad Northwestern Medicine (Evanston, Illinois) en el que se realizaron análisis patológicos de la placenta de 16 mujeres que dieron positivo en el test de COVID-19 durante el embarazo demuestra que este órgano presentaba lesiones. Los resultados del trabajo se han publicado en American Journal of Clinical Pathology y mostraron un flujo sanguíneo anormal entre las madres y los fetos en el útero –que se conoce como malperfusión vascular– y la formación de coágulos sanguíneos en la placenta (trombofilia), lo que podría constituir una nueva complicación de la infección por coronavirus.

El Dr. Jeffrey Goldstein, profesor adjunto de patología en la Escuela de Medicina Feinberg de la Universidad de Northwestern y principal autor del estudio, ha afirmado que existe un consenso entre los científicos sobre los problemas de coagulación y el deterioro de los vasos sanguíneos que puede provocar el COVID-19 en algunos pacientes, y que sus hallazgos respaldan la posible formación de coágulos originada por el coronavirus y que esto también se está produciendo en la placenta.

Podría ser conveniente realizar test no invasivos a las embarazadas durante la pandemia para comprobar el funcionamiento de la placenta y el desarrollo del feto

Por ello, aunque sean resultados preliminares, indican que podría ser conveniente monitorear a las gestantes durante la pandemia por SARS-CoV-2. La monitorización debería realizarse en forma de test no invasivos en los que se examinara si la placenta está proporcionando al feto el oxígeno necesario, o mediante ecografías que permitieran comprobar si el bebé está creciendo de forma adecuada, ha explicado la Dra. Emily Miller, profesora adjunta de obstetricia y ginecología en la Escuela de Medicina Feinberg de la Universidad de Northwestern.

Bebés de madres con coronavirus sin problemas de salud

Las 16 mujeres que participaron en la investigación dieron a luz a sus hijos en el Northwestern Medicine Prentice Women’s Hospital y obtuvieron un resultado positivo en el test para detectar el coronavirus. Cuatro de ellas presentaron síntomas similares a los de la gripe entre tres y cinco semanas antes del parto, momento en el que se les realizó la citada prueba con resultados positivos, mientras que el resto dieron positivo en el momento del parto. Cinco de las mujeres nunca tuvieron síntomas de COVID-19, mientras que las otras los manifestaron durante el parto.

Placenta de embarazada con COVID-19 muestra lesiones
El lado fetal de una placenta de un paciente con coronavirus, conectado al cordón umbilical.(Northwestern University)

En el citado centro hospitalario dan a luz entre 30 y 40 mujeres cada día, y el grupo de científicos comenzó a analizar las placentas de las madres que habían dado positivo en el test de coronavirus a principios de abril. En el tercer trimestre de gestación 15 de las 16 pacientes estudiadas dieron a luz bebés vivos, mientras que la otra perdió a su hijo en el segundo trimestre, si bien se desconoce si esto tuvo algo que ver con la infección por SARS-CoV-2, ya que era asintomática, ha declarado Goldstein.

Examinar la placenta permite comprender lo que le sucedió al bebé en el útero, o predecir lo que les podría suceder a madre e hijo tras el nacimiento

El investigador también ha añadido, no obstante, que conocen cuatro casos de aborto en embarazadas con COVID que sí manifestaban síntomas, y tres de las cuales incluso tenían graves inflamaciones en la placenta, por lo que prefieren seguir investigando antes de sacar conclusiones al respecto. De los niños del estudio, 14 nacieron a término con un peso y resultados normales en el test de Apgar, mientras que el otro bebé fue prematuro.

La Dra. Miller señala que aunque todos los niños se encontraban sanos los resultados del análisis de las placentas indican que se bloqueó una gran cantidad de riego sanguíneo y que muchas de estas eran más pequeñas de lo que deberían haber sido. La experta añade que las placentas generan una enorme cantidad de recursos, por lo que incluso cuando funcionan solo a la mitad de su capacidad los fetos se pueden desarrollar completamente bien. A pesar de esto, existe el riesgo de que algunos embarazos corran peligro.

La placenta, un órgano vital para el correcto desarrollo del feto

La placenta es el primer órgano que forma durante el desarrollo del feto y se comporta como lo harían los órganos del feto –pulmones, riñones, hígado, intestinos– obteniendo el oxígeno y los nutrientes que necesita a través del torrente sanguíneo de la madre y encargándose también del intercambio de desechos.

Muchos de los cambios hormonales que experimenta la futura mamá también son responsabilidad de la placenta, por lo que examinar este órgano permite a los patólogos diseñar un mapa retrospectivo del embarazo de una mujer y comprender lo que le sucedió al bebé mientras estuvo en el útero, o predecir lo que les podría suceder a madre e hijo tras el nacimiento.

La placenta, dice Miller, actúa como un ventilador para el feto y su deterioro puede tener graves consecuencias. Y por ello advierte que aunque se trate de un pequeño estudio, sus hallazgos proporcionan algunas señales de que el ventilador podría no funcionar tan bien como se pensaba en el caso de las mujeres con infección por coronavirus.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD