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Una nueva técnica para tratar endometriomas preservaría la fertilidad

Tratar los quistes endometriales con escleroterapia basada en catéter es una opción menos invasiva que la cirugía, que además resulta eficaz y segura y puede ayudar a preservar la fertilidad de las pacientes.
Escrito por: Eva Salabert

03/09/2018

Endometriomas

La endometriosis se caracteriza por el crecimiento anormal del endometrio o revestimiento del útero fuera de este órgano. Entre otras zonas del organismo, este tejido puede desarrollarse en los ovarios, y en este caso se pueden formar endometriomas, que son quistes llenos de líquido que provocan sangrado uterino y dolor pélvico. Aunque estos quistes se pueden extirpar mediante cirugía, el riesgo asociado a la intervención es eliminar también tejido ovárico sano y deteriorar de esta forma la fertilidad de la paciente.

Otro método que se emplea para tratar los quistes endometriales es la escleroterapia con aguja, que consiste en insertar una aguja en el quiste mediante una guía ecográfica para posteriormente extraer el líqido que contiene a través de dicha aguja, y lavar el qiste con una solución de etanol.

Los quistes se redujeron, las pacientes experimentaron un alivio del dolor, y los análisis de sangre revelaron que la función ovárica estaba bien conservada

Una técnica que no siempre es efectiva porque si el líquido es muy grueso y pegajoso no se pueda extraer completamente con la aguja de calibre 16 o 18 que se emplea. Para solventar este problema y disponer de un método más eficaz, pero que resulte menos invasivo que la cirugía, un equipo de investigadores de la Universidad de Yonsei de Seúl, en Corea del Sur, ha realizado un estudio en el que han reemplazado la aguja con un catéter.

Ventajas de la escleroterapia dirigida por catéter

Como ha explicado Man-Deuk Kim, coautor del trabajo, el catéter drena con más facilidad el líquido del quiste y permite hacer cambios de posición durante el proceso y que el etanol entre en contacto de manera uniforme con la pared del quiste, lo que aumenta su efectividad y reduce el riesgo de que se produzcan derrames en la cavidad peritoneal del abdomen.

La escleroterapia dirigida por catéter con un 95% de etanol se probó en 14 mujeres, con edades comprendidas entre los 20 y los 44 años, que tenían endometriomas en los ovarios (incluyendo algunos de hasta 13,5 cm de diámetro). Al cabo de un año de tratamiento los quistes se redujeron en promedio entre 5,8 centímetros de diámetro a 1,1. Todas las pacientes experimentaron un alivio del dolor, y en los análisis de sangre se comprobó que la función ovárica estaba bien conservada.

Kim ha asegurado que tampoco se produjeron recaídas de endometrioma entre las participantes, y ha añadido que el próximo objetivo de su equipo es llevar a cabo una investigación para comparar los resultados de la escleroterapia dirigida por catéter con los de la cirugía, evaluando los parámetros de fertilidad, recurrencia de los quistes y mejora de la sintomatología.

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