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La personalidad de los dueños se refleja en el carácter de sus gatos

La personalidad y la forma de comportarse del dueño de un gato influyen en la conducta y el bienestar del felino, que puede experimentar ansiedad, miedo, estrés o agresividad si su dueño sufre inestabilidad emocional.
Escrito por: Caridad Ruiz

04/03/2019

Mujer con su gato

Siempre hemos oído eso de que los perros se parecen a sus amos. Pero, ¿y los gatos? Pues bien, parece que la actitud y el comportamiento de un gato –en parte– también son un reflejo de la personalidad de su dueño, una conclusión a la que han llegado investigadores de la Universidad de Lincoln y de la Universidad de Nottingham, ambas en Reino Unido, tras analizar el temperamento de 3.331 personas y cómo era percibido por sus gatos.

El estudio se ha publicado en PLOS ONE y concluye que esa proyección que el amo transmite a su gato es equiparable a la que se da en la relación paterno-filial. De hecho, los resultados son similares a investigaciones anteriores que analizaron los lazos e influencia entre padres e hijos.

La proyección que el amo transmite a su gato es equiparable a la que se da en la relación entre padres e hijos

A los dueños se les realizaron diferentes test que evaluaban factores como la simpatía, la responsabilidad, la extroversión y la inestabilidad emocional. También tenían que contestar a algunas preguntas sobre la raza y el estilo de vida de sus mascotas felinas. Para terminar, estudiaron cómo los dueños interactuaban con sus gatos, y así fue como descubrieron que la personalidad de ambos tenía rasgos comunes.

Cómo influye el carácter del dueño en su gato

Por ejemplo, cuando el propietario era una persona simpática y amable, y mostraba un mayor nivel de satisfacción con el animal, este tenía un peso más equilibrado. Si el dueño se caracterizaba por un mayor nivel de responsabilidad, la mascota manifestaba un temperamento más relajado. Cuando el humano era extrovertido, el gato disponía de una mayor libertad para salir de la casa, pero si el primero sufría de cierta inestabilidad emocional, el felino experimentaba ansiedad, miedo o estrés, y se mostraba más agresivo.

Para Laura Finka, una de las autoras del estudio, los propietarios de estos felinos deben saber que su comportamiento puede afectar a sus mascotas, tanto en lo positivo como en lo negativo. Los resultados de este experimento demuestran que en el bienestar del animal no solo cuenta cómo le atienda su dueño, sino cómo actúe este en su vida diaria.

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