Tres paralíticos logran andar con unos electrodos en su médula espinal

Unos implantes que estimulan la médula espinal en las personas que sufren una lesión completa de la misma permiten que se pongan de pie, caminen, y hasta practiquen actividades como natación, ciclismo y piragüismo.
Paralíticos logran caminar con implantes

08/02/2022

Dos equipos de científicos liderados por Grégoire Courtine, neurocientífico y profesor de la Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL), y Jocelyne Bloch, neurocirujana y profesora del Hospital Universitario de Lausanne (CHUV), han creado unos implantes destinados a estimular la zona de la médula espinal que controla los músculos del tronco y las piernas y han desarrollado un nuevo software que incluye inteligencia artificial, y al probarlo en tres pacientes paralíticos que habían sufrido una lesión completa de la médula espinal han conseguido que estas personas volviesen a caminar al aire libre.

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“Nuestros algoritmos de estimulación siguen imitando a la naturaleza”, ha explicado Grégoire Courtine. “Los nuevos implantes flexibles que colocamos debajo de las vértebras en contacto con la médula espinal son capaces de modular las neuronas que regulan la actividad de grupos musculares específicos”.

A finales de 2018 estos mismos investigadores ya habían comprobado que reactivar la médula espinal con estimulación eléctrica resultaba eficaz cuando David Mzee, un paciente que sufrió daños parciales en la médula espinal en un accidente deportivo y se quedó parapléjico en un accidente deportivo, pudo levantarse de la silla de ruedas y comenzar a caminar con la ayuda de un andador.

Volver a caminar con solo pulsar un botón

En el nuevo estudio, cuyos resultados se han publicado en Nature Medicine, la neurocirujana Jocelyne Bloch colocó el nuevo implante en la médula espinal de Michel Roccati, un paciente italiano que había sufrido una paraplejia total hace cuatro años a consecuencia de un accidente de motocicleta. La nueva tecnología incluye dos pequeños controles remotos conectados a un andador, una tableta que envía de forma inalámbrica los comandos de estimulación al marcapasos colocado en el abdomen de Michel, que a su vez se encarga de transmitir la estimulación al implante de médula espinal para que el hombre pueda levantarse.

“En un solo día después de la activación de su implante, nuestros tres pacientes pudieron ponerse de pie, caminar, pedalear, nadar y controlar los movimientos del tronco”

El paciente se agarra a su andador y empieza la demostración. Al pulsar el botón derecho, junto con su deseo de activar sus músculos, su pierna izquierda se dobla para ir a posarse unos centímetros más allá. Entonces Michel activa el botón izquierdo y es su pierna derecha la que da un paso. Por fin ha vuelto a caminar, algo que a él mismo le parecía “increíble”.

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La prueba se ha repetido con éxito con otros dos pacientes. “La clave aquí fue poder insertar un implante más largo y ancho, con electrodos dispuestos para coincidir con precisión con las raíces nerviosas de la médula espinal que nos permiten acceder a las neuronas que controlan los músculos”, ha señalado Jocelyne Bloch. Esto permite una mayor selectividad y precisión en el control de las secuencias motoras asociadas a cada actividad.

Formación y entrenamiento para recuperar la movilidad

Los pacientes necesitan recibir formación y entrenarse para poder adquirir de nuevo la movilidad perdida, aunque se produce una recuperación espectacular, tal y como afirma Grégoire Courtine: “En un solo día después de la activación de su implante, nuestros tres pacientes pudieron ponerse de pie, caminar, pedalear, nadar y controlar los movimientos del tronco. Esto es gracias a los programas de estimulación específicos para cada tipo de actividad, que se pueden seleccionar a pedido en la tableta y luego generar por el marcapasos implantado en el abdomen”.

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Aunque a todos les pareció que los resultados inmediatos eran impresionantes, los pacientes progresaron significativamente tras seguir durante unos meses un entramiento que incluía programas de estimulación, porque con esto recuperaron masa muscular, se incrementó su autonomía de movimiento y pudieron volver a realizar actividades sociales como permanecer de pie para tomar algo en la barra de un bar, por ejemplo.

Además, gracias a la miniaturización del equipo los entrenamientos se pueden hacer al aire libre y no solo en un laboratorio. “Hemos demostrado una vez más la relevancia de nuestro enfoque”, subraya Grégoire Courtine. Gracias a nuestra estrecha colaboración con ONWARD Medical , que ahora cotiza en la Bolsa de Valores Europea, podremos transformar esta investigación en tratamientos reales que beneficiarán a miles de personas en todo el mundo”.

Actualizado: 5 de mayo de 2023

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