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Hallan cómo reducir la inflamación y la acumulación de moco por asma

Resuelven un misterio centenario: la función de unos cristales presentes en las secreciones bronquiales de personas con asma, y prueban anticuerpos que los disuelven y reducen la inflamación pulmonar y la producción de moco.
Escrito por: Caridad Ruiz

27/05/2019

Chica con problemas de asma y acumulación de moco

En la investigación sobre el asma y las formas de abordar su tratamiento, una circunstancia traía de cabeza a los investigadores desde 1853: la presencia de unos cristales –llamados de Charcot-Leyden por su descubridor– en las secreciones de los bronquios de las personas afectadas por esta enfermedad respiratoria, que se producen a partir de la proteína galectina-10.

Ahora, investigadores de la Universidad de Gante, el Hospital Universitario de Gante, el Instituto de Biotecnología de Flandes (VIB) y la compañía de biotecnología Argenx, todos en Bélgica, han encontrado una explicación a la presencia de esos cristales en las vías respiratorias de los asmáticos: son los que estimulan el sistema inmunológico y provocan que se inflamen los bronquios y que se produzca más moco.

Los anticuerpos disolvieron los cristales y aliviaron síntomas del asma en los ratones, al reducir la inflamación pulmonar y la producción de moco

Lo más importante, como revelan en la revista Science, es que en pruebas de laboratorio, que luego experimentaron con ratones, desarrollaron unos anticuerpos que pueden disolver esos cristales y aliviar esos síntomas del asma, al conseguir reducir la inflamación pulmonar y la producción de moco en los animales. Como señalan los investigadores, quizás sea un primer paso para formular medicamentos que conviertan esos cristales en proteínas, y disponer así de un nuevo tratamiento para el asma y otras enfermedades inflamatorias crónicas pulmonares.

Un tratamiento para reducir la inflamación de los bronquios

La galectina-10, cuya función también se desconocía, es una proteína muy abundante en un tipo de leucocitos –los eosinófilos– encargados de proteger al organismo, y que aumentan considerablemente cuando se produce una reacción alérgica. La proteína solo forma los cristales cuando existe una respuesta inmunológica, por lo tanto, el objetivo que se marcaron los investigadores belgas fue comprobar si los cristales que fabrican la galectina-10 dañaban los pulmones de los asmáticos.

Para realizar este experimento los científicos utilizaron los últimos avances científicos, por ejemplo, los cristales microscópicos se estudiaron con resolución atómica. Descubrieron que esas proteínas despertaron una respuesta del sistema inmunológico solo cuando se habían convertido en cristales, y que solo entonces producían mucosidad alterada, uno de los síntomas del asma.

Los investigadores reconocen que son necesarias más pruebas, pero afirman que los resultados obtenidos con ratones parecen indicar que el uso de esos anticuerpos podría ser un tratamiento muy efectivo para reducir la inflamación de los bronquios de los enfermos de asma, así como la acumulación de secreciones.

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