Un nuevo fármaco, eficaz contra el cáncer de próstata resistente

El fármaco experimental ISRIB, que se ha probado en ratones y en células humanas, consigue que las células malignas del cáncer de próstata resistentes a las terapias se autodestruyan, sin dañar los tejidos sanos.
Hombre en la consulta de médico por cáncer de próstata

04/05/2018

El cáncer de próstata que recidiva, o no responde a la radioterapia o a la cirugía, se suele tratar con terapia hormonal, pero en la mayoría de los casos se desarrollan resistencias a este tratamiento y aparece lo que se denomina enfermedad resistente a la castración, que generalmente es letal. Por ello es tan importante el reciente hallazgo de una molécula capaz de bloquear la respuesta al estrés celular que caracteriza a los tumores de próstata más agresivos.

PUBLICIDAD

Se trata del fármaco experimental ISRIB (inhibidor de respuesta al estrés integrado), que al inhibir el mecanismo celular del que dependen los cánceres de próstata resistentes al tratamiento –según se ha comprobado en un estudio realizado con ratones y con células humanas– permite controlar la enfermedad. En trabajos anteriores el ISRIB ya ha demostrado su eficacia para que los ratones del experimento recuperasen la memoria tras sufrir una lesión cerebral.

El nuevo fármaco ralentiza la progresión del tumor de próstata y elimina las células que se han vuelto más agresivas o han metastatizado

La investigación, que se acaba de publicar en Science Translational Medicine, ha sido realizada por científicos de la Universidad de California en San Francisco (EE.UU.). Estos expertos modificaron genéticamente a un grupo de ratones para que desarrollaran tumores de próstata que incluyeran dos mutaciones presentes en casi el 50% de los pacientes con cáncer de próstata resistente a la castración: uno que provoca la sobreexpresión del gen MYC (que causa cáncer), y otro que desactiva PTEN, un gen supresor tumoral.

PUBLICIDAD

Un tratamiento efectivo en tumores de próstata agresivos

En los ensayos realizados con el modelo animal, la molécula ISRIB tenía poco efecto sobre el tejido normal o en tumores poco agresivos sin la mutación MYC, sin embargo, en el caso de las células cancerosas que portaban mutaciones combinadas de PTEN/MYC, las inducía a un mecanismo que desencadenaba su autodestrucción. Según ha explicado Crystal Conn, uno de los investigadores, cuando utilizaron xenoinjertos derivados de pacientes, bloquear con ISRIB la señalización de P-elF2α, ralentiza la progresión del tumor y elimina las células que se han vuelto más agresivas o han metastatizado.

Los autores del trabajo confían en que sus hallazgos permitan realizar ensayos clínicos en breve que permitan confirmar las propiedades de esta molécula u otras de acción similar en el tratamiento de los cánceres de próstata en fases avanzadas o agresivos, ya que en la actualidad no se dispone de terapias efectivas para combatir este tipo de neoplasias.

PUBLICIDAD

Actualizado: 4 de mayo de 2023

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD