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Relacionan una enzima de la microbiota con la esclerosis múltiple

Identifican una enzima presente en la microbiota intestinal que provoca respuestas autoinmunes de los linfocitos T en personas con esclerosis múltiple, y que podría ser una de las causas de la aparición de esta enfermedad.
Escrito por: Eva Salabert

15/10/2018

Persona en silla de ruedas por la esclerosis múltiple

Diversos estudios han encontrado una asociación entre la composición de la microbiota intestinal y las probabilidades de desarrollar diferentes enfermedades, entre ellas la esclerosis múltiple (EM). Por ejemplo, dos estudios realizados el año pasado comprobaron que la flora bacteriana del intestino de los afectados por esta patología era diferente a la de individuos sanos.

Los científicos llevan años estudiando factores genéticos y ambientales que puedan influir en el desarrollo de esta enfermedad neurodegenerativa, y los microorganismos que componen la flora intestinal también están en el punto de mira. Una nueva investigación, de hecho, acaba de identificar una enzima de esta microbiota que provoca respuestas autoinmunes de linfocitos T aislados de pacientes con EM.

Para realizar el nuevo estudio, que se ha publicado en Science Translational Medicine, y en el que han participado investigadores del Laboratorio de Neuroinmunología del Hospital Universitario de Zúrich, del grupo de Neuroinmunología Clínica del VHIR y del Centro de Esclerosis Múltiple de Cataluña (Cemcat), sus autores analizaron un clon de los linfocitos T procedentes de lesiones cerebrales por EM y observaron que se producía una reacción contra la enzima GDP-L-fucosa sintasa.

Una terapia contra la EM dirigida únicamente a las células autorreactivas patogénicas sería más eficaz y tendría menos efectos secundarios

Posteriormente, analizaron las células T CD4 + del líquido cefalorraquídeo de 31 pacientes con EM, y comprobaron que casi el 40% de ellos también manifestaban reactividad a la enzima. Además, Los linfocitos T derivados del líquido cefalorraquídeo de cuatro pacientes con esclerosis múltiple reaccionaron también frente a una variante de GDP-L-fucosa sintasa que producen diversas especies bacterianas que forman parte de la microbiota intestinal.

La microbiota intestinal podría actuar como un desencadenante de EM

Mireia Sospedra, responsable del Laboratorio de Neuroinmunología del Hospital Universitario de Zúrich, y directora de la investigación, ha declarado que los hallazgos sugieren que la microbiota intestinal podría actuar como un desencadenante de la esclerosis múltiple al activar células T autorreactivas en el intestino, que después pueden reconocer péptidos de la enzima humana en el sistema nervioso central.

Las resultados del trabajo pueden facilitar el desarrollo de nuevas alternativas para abordar la EM, ya que los tratamientos actuales afectan a todo el sistema inmune del paciente y pueden causar efectos adversos. Por el contrario, ha explicado Sospedra, una terapia dirigida únicamente a las células autorreactivas patogénicas sería más eficaz y tendría menos efectos secundarios, por lo que se podría administrar en el inicio de la enfermedad antes de que el paciente desarrolle discapacidad. Por ello, actualmente su equipo está realizando pruebas con una nueva terapia celular, que ha demostrado su eficacia y seguridad en un ensayo clínico en fase Ib, y próximamente comenzarán una nueva fase de experimentación.

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