PUBLICIDAD

Noticias Salud al día

Tomar antiácidos estomacales puede propiciar enfermedades hepáticas

Los antiácidos estomacales, como el omeprazol, pueden alterar algunas bacterias intestinales y promover el desarrollo de lesiones en el hígado que pueden llegar a derivar en una enfermedad hepática crónica.
Antiácidos estomacales

El uso de omeprazol aumenta el crecimiento de la bacteria Enterococcus, que inflama el hígado.

19 de Octubre de 2017

Los medicamentos que suprimen la acidez gástrica son usados por el 10% de la población, sin tener en cuenta que colateralmente podrían causar algunos daños en su organismo. Un grupo de investigadores de la Universidad de California en San Diego (Estados Unidos) han llegado a la conclusión de que los inhibidores de la bomba de protones, fármacos más conocidos por su principio activo, el omeprazol, pueden causar enfermedades hepáticas.

En el estudio, publicado en la revista Nature Communications, se han realizado pruebas en ratones y en humanos, y los investigadores han concluido que tomar medicamentos para evitar la acidez estomacal altera la composición de la microbiota intestinal y promueve el crecimiento de la bacteria Enterococcus en el sistema digestivo, que se traslada al hígado, causando la inflamación de este órgano y un agravamiento de la enfermedad hepática crónica.

Valorar la necesidad de administrar antiácidos

Los ratones utilizados en la investigación tenían una enfermedad hepática alcohólica, hígado graso o esteatohepatitis. En ellos se bloqueó la creación de ácido gástrico mediante omeprazol o ingeniería genética. Además, se secuenciaron los genes de los microbios obtenidos en las muestras de sus heces, y con esto se pudo conocer cómo era la microbiota intestinal de cada uno de ellos.

Las personas que consumen antiácidos estomacales, como el omeprazol, tienen un 20,7% más de riesgo de tener una enfermedad hepática

También se realizaron pruebas en 4.830 personas alcohólicas, de las cuales un 21% eran consumidores habituales de fármacos con omeprazol, un 15% lo habían sido anteriormente, y el resto nunca habían consumido este tipo de medicamentos. Se observó que los que los tomaban tenían más cantidad de Enterococcus en las heces y un riesgo del 20,7% de presentar una enfermedad hepática, frente al 12,4% de aquellos que no los habían consumido en su vida.

Los expertos advierten de que los casos de esta enfermedad hepática crónica están aumentando en los países occidentales, y que la cirrosis se encuentra en el puesto número doce de las causas de muerte en todo el mundo. Por ello, instan a los médicos a valorar correctamente los beneficios y riesgos que conlleva emplear estos medicamentos.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD