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Una nueva terapia génica puede inmunizar contra el VIH a largo plazo

Una nueva terapia génica modifica los linfocitos T para que destruyan las células infectadas por el VIH, y protege contra el virus durante más de dos años sin efectos secundarios, evitando las reinfecciones.
Escrito por: Eva Salabert

08/01/2018

Infección por VIH, etapa inicial o consumo de agentes antirretrovirales

La terapia génica CART-T podría ser una alternativa para combatir otras enfermedades infecciosas.

La terapia génica CAR-T (transferencia adoptiva de linfocitos T), que ya se ha empleado con éxito en el tratamiento de algunos tipos de leucemia y de un subtipo del linfoma no Hodgkin, podría conseguir inmunizar contra el VIH de manera segura y permanente, según se ha observado en una reciente investigación que se ha publicado en PLOS Pathogens.

La CAR-T consiste en extraer linfocitos T del paciente y utilizar ingeniería genética para potenciarlos mientras se cultivan en el laboratorio, para una vez conseguido este objetivo introducirlos de nuevo en el paciente para que se conviertan en células inmunes funcionales capaces de combatir ciertas enfermedades, como algunos cánceres hematológicos.

Los linfocitos T con el CAR modificado destruían a las células infectadas por el VIH sin provocar efectos secundarios

El sida, sin embargo, tiene una particularidad, que son los reservorios virales, que constituyen copias del VIH que permanecen ocultas en algunas células y que pueden reactivar la infección en cualquier momento. Por esta razón sería necesario transferirle al paciente los linfocitos T genéticamente potenciados cada vez que se presentase una reinfección, aunque hubiesen transcurrido meses o años. La solución, según los científicos, sería potenciar las células madre (células hematopoyéticas) de las que derivan los linfocitos T.

Destruir las células infectadas con VIH desde dentro

Para multiplicarse y propagarse por el organismo, el VIH se introduce en los linfocitos T CD4 a través del receptor de superficie CD4, por lo que los investigadores diseñaron un CAR (receptor de antígeno quimérico) especial que no solo contenía el CD4 sino que, al unirse al VIH, emitía señales moleculares para activar al linfocito T y que este destruyera a la célula infectada por el virus. Mediante ingeniería genética, los científicos añadieron este CD4 a las células madre hematopoyéticas obtenidas de ratones.

Cultivaron dichas células madre y se las volvieron a introducir a los animales, comprobando así que las células hematopoyéticas dieron lugar a linfocitos T con el CAR modificado durante un periodo de más de dos años, que resultaron muy eficaces para eliminar a las células infectadas por el VIH sin causar efectos secundarios adversos. Otra de las ventajas que observaron fue que estos linfocitos se distribuyeron ampliamente en el tracto gastrointestinal y los tejidos linfáticos, que son las zonas del organismo en las que se detectan mayores tasas de replicación y persistencia del VIH en los pacientes infectados.

Scott Kitchen, director del estudio, ha explicado que probablemente esta nueva terapia funcione mejor se si administra junto a otros tratamientos, como los antirretrovirales, pero que esperan que su uso permita reducir la dependencia de estos medicamentos antirretrovirales, y reduzca el coste de los tratamientos, además de erradicar los reservorios virales en el organismo.

Los autores del trabajo han añadido que creen que sus hallazgos se podrían aprovechar también para desarrollar nuevas alternativas terapéuticas para combatir otras enfermedades infecciosas.

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