La estimulación eléctrica intramuscular reduce el temblor crónico

La estimulación eléctrica intramuscular podría ayudar a reducir hasta un 32% los movimientos involuntarios que se producen en la muñeca, por ejemplo, en los casos de párkinson, según un estudio liderado por miembros del CSIC.
Escrito por: Natalia Castejón

20/10/2020

Solución para el temblor crónico

La enfermedad de Parkinson se caracteriza por generar temblores involuntarios en aquellos que lo padecen. Ahora un estudio coordinado por miembros del Instituto Cajal del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha descubierto que la estimulación eléctrica intramuscular podría ayudar a reducir estos movimientos, generalmente de las manos, hasta en un 32%.

La investigación, que se ha publicado en la revista IEEE Transactions on Biomedical Engineering y forma parte del Proyecto Europeo EXTEND, también ha encontrado que la mejoría con este dispositivo que interactúa con el sistema nervioso podría mantenerse incluso 24 horas. Estos hallazgos supondrían un avance para pacientes con párkinson o con temblor esencial.

La estimulación eléctrica intramuscular a baja intensidad mitiga el temblor del párkinson durante 24 horas y sin molestias ni efectos secundarios

Filipe Oliveira Barroso, coautor del proyecto e investigador del CSIC, ha explicado que el temblor esencial es un síndrome tremórico aislado ­–movimientos de gran amplitud– que tiene un componente familiar fuerte, que se manifiesta con un temblor postural de 6 a 12 Hz y con o sin componente cinético. Esta dolencia tiene una prevalencia mundial de 4,5% en los mayores de 65 años y normalmente afecta a los miembros superiores, aunque también puede interferir en la voz, en la cabeza y con menos asiduidad en los miembros inferiores.

Contraer el músculo para evitar los temblores involuntarios

Con este tratamiento de estimulación eléctrica intramuscular, que consiste en aplicar descargas de corriente que generan la contracción del músculo, se consigue una acción funcional de la zona afectada. Estas pruebas fueron realizadas con baja intensidad en un grupo de nueve pacientes del Hospital Universitario Gregorio Marañón de Madrid, observando que se activaban las vías sensitivas del sistema nervioso implicadas en el temblor, todo ello sin producir una sensación desagradable ni presentar efectos adversos.

Las descargas fueron generadas con dos tipos de electrodos, unos superficiales en forma de parches adhesivos sobre las muñecas, y los intramusculares combinados, implantados en los músculos para modular los mecanismos inhibitorios de la médula espinal, reduciendo así los movimientos involuntarios.

 

Los resultados indicaron que la estimulación eléctrica intramuscular reducía hasta un 32% los temblores de muñeca de los pacientes estudiados llegando incluso a durar 24 horas, algo que no se observó en el caso de los electrodos superficiales ni la estimulación aleatoria. Los investigadores pretenden seguir analizando este tipo de terapia en otras articulaciones, como los codos o los hombros.

A pesar de ello, Filipe Oliveira aclara que no se puede decir todavía que se trate de una reducción permanente y que su siguiente paso será investigar estas estrategias aplicadas a los electrodos en nuevos microimplantes intramusculares de registro y estimulación, que ya están siendo desarrollados en el Proyecto EXTEND. “A largo plazo, la idea es aplicar estas estrategias como una terapia que se pueda desarrollar durante días, semanas o meses”.

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