La terapia de luz infrarroja podría mejorar la memoria en la demencia

Crean un casco que administra al cerebro una terapia de luz infrarroja que puede mejorar la memoria y la función motora en personas sanas, y que podría ayudar a reducir las alteraciones cognitivas en los pacientes con demencia.
Escrito por: Natalia Castejón

20/10/2021

Luz infrarroja para mejorar la demencia

Un grupo de investigadores de la Universidad de Durham (Reino Unido) ha creado un casco con luz infrarroja con el que se administra al cerebro la terapia de fotobiomodulación transcraneal (PBM-T), que mejora la memoria, el desempeño de la función motora, la memoria retardada y la velocidad de procesamiento cerebral de personas sanas. Este estudio piloto puede ser prometedor, pues los autores creen que este tipo de terapia podría tener los mismos efectos en pacientes con demencia.

Los participantes tenían más energía, mejor estado de ánimo, menos ansiedad, y un mejor desempeño físico y mental en las actividades cotidianas

La investigación preliminar, publicada en la revista Photobiomodulation, Photomedicine, and Laser Surgery, probó el casco emisor de luz infrarroja en un grupo de 14 personas sanas mayores de 45 años y se evaluó su memoria, función motora y velocidad de procesamiento tras seis minutos con el casco y dos veces al día, con una longitud de onda de 1068 nanómetros, y durante un período de cuatro semanas.

Los resultados mostraron una mejora significativa en la función motora, en el rendimiento de la memoria y en la velocidad de procesamiento en individuos sanos que habían recibido la terapia con el caso de luz infrarroja, en comparación con un grupo de 13 individuos a los que se suministró un casco placebo. Además, no se informaron de efectos adversos derivados de este tipo de tratamiento.

¿Cómo afecta la luz infrarroja en el cerebro?

El casco con luz infrarroja es capaz de estimular las mitocondrias que generan gran parte de la energía química requerida para llevar adelante la reacción bioquímica de las células cerebrales. Esto podría aumentar las cantidades de un compuesto orgánico llamado trifosfato de adenosina (ATP), que proporciona energía para impulsar los procesos en las células y ayuda a reparar las células nerviosas, y que se encuentra reducido en los pacientes con demencia.

La luz infrarroja también hace crecer los niveles de óxido nítrico, lo que incrementa el flujo sanguíneo cerebral y, por tanto, su oxigenación

La luz infrarroja también podría aumentar los niveles de óxido nítrico y, por tanto, el flujo sanguíneo cerebral, al mejorar la flexibilidad de la membrana del interior de los vasos sanguíneos. Esto hace que se dilaten para que pueda llegar más oxígeno a la sustancia blanca en las profundidades del cerebro.

Una de las grandes ventajas de este dispositivo craneal de luces infrarrojas es que no se requieren grandes conocimientos para su uso, pues es muy sencillo de colocar y de utilizar. Por tanto, este tipo de terapia se podría llevar a cabo fácilmente en casa sin supervisión médica.

“Un nuevo estudio clínico proporciona la primera evidencia de una mejora profunda y rápida en el rendimiento de la memoria en la demencia”

Según ha explicado Paul Chazot, codirector de la investigación y miembro del Departamento de Biociencias de la Universidad de Durham “Aunque se trata de un estudio piloto y es necesario seguir investigando, hay indicios prometedores de que la terapia con luz infrarroja también podría ser beneficiosa para las personas que padecen demencia, algo que merece la pena explorar. De hecho, nosotros y nuestros colaboradores de investigación de Estados Unidos hemos publicado recientemente un nuevo estudio clínico independiente que proporciona la primera evidencia de una mejora profunda y rápida en el rendimiento de la memoria en la demencia”.

Los investigadores han realizado dos ensayos clínicos piloto en los que analizan la eficacia de la terapia con luz infrarroja en pacientes con alzhéimer, y cuyos resultados han mostrado un efecto positivo profundo y rápido en hombres y mujeres con demencia de leve a moderada.

Los participantes de la investigación informaron tener más energía, un estado de ánimo más alto y menos ansiedad, junto con un mejor desempeño físico y mental en las actividades cotidianas. Ahora queda realizar más estudios científicos que puedan corroborar si estos efectos son fiables y, en caso afirmativo, cómo podría implementarse este método para ayudar a las personas con demencia.

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