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Las orugas pueden ser la clave de un tratamiento para la osteoartritis

Una sustancia presente en el hongo 'Cordyceps militaris' que infecta a las orugas ha resultado efectivo para tratar la osteoartritis, reduciendo el dolor y frenando el progreso de la enfermedad en modelos animales.
Escrito por: Eva Salabert

20/03/2019

Cordyceps

Cordycepin, un compuesto activo extraído del hongo Cordyceps militaris, que infecta a las orugas, parasitándolas, es capaz de impedir la inflamación que caracteriza a la osteoartritis, inhibiendo un proceso denominado poliadenilación, según revela un estudio realizado por científicos de la Universidad de Nottingham y subvencionado con fondos de Versus Arthritis, que se ha publicado en Scientific Reports.

La osteoartritis (OA) es la forma más frecuente de artritis, una enfermedad asociada al envejecimiento que se caracteriza por la irritación e inflamación de las membranas sinoviales de las articulaciones. En el nuevo estudio se encontró que aumentaba la expresión del factor de poliadenilación CPSF4 asociado con la inflamación sinovial, y que CPSF4 y otro factor de poliadenilación intervenían en la activación de los macrófagos o células inflamatorias.

Cordycepin redujo el dolor y el daño estructural de las articulaciones

Al administrar cordycepin se inhibió la actividad de los factores de poliadenilación y se suprimió la actividad inflamatoria de los macrófagos. Este tratamiento redujo el dolor y el daño estructural en ratas y ratones con osteoartritis. En ensayos previos, los investigadores ya habían comprobado que este compuesto tiene efectos antiinflamatorios, y los resultados de los últimos trabajos ayudan a comprender cómo actúa sobre las células responsables de la inflamación.

El tratamiento con cordycepin suprimió la actividad inflamatoria de los macrófagos y redujo el dolor y el daño estructural en ratas y ratones con osteoartritis

Aunque se trata de resultados preliminares, el Dr. Stephen Simpson, de Versus Arthritis, asegura que confían en el gran potencial de sus hallazgos para ayudar a las personas que padecen dolor debido a problemas musculoesqueléticos, y para servir de base a nuevas investigaciones para comprender mejor la enfermedad y encontrar alternativas terapéuticas, ya que los tratamientos disponibles tienen una eficacia limitada y provocan efectos secundarios, por lo que en ocasiones es necesario recurrir a la cirugía para reemplazar la articulación dañada.

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