Un paciente de párkinson vuelve a caminar gracias a una neuroprótesis

Una neuroprótesis que estimula eléctricamente la médula espinal ha mejorado la movilidad y el equilibrio en un paciente de párkinson con alteraciones de la marcha desde hace casi 30 años, que ha recuperado la capacidad de caminar con normalidad.
Marc Gauthier, paciente con párkinson que ha recuperado la capacidad de andar

© WEBER Gilles / Otras Fuentes

07/11/2023

Marc Gauthier, un hombre de 62 años con enfermedad de Parkinson que había afectado a su movilidad y equilibrio, por lo que caminaba con dificultad y sufría caídas con frecuencia ha experimentado una significativa mejoría y puede andar con normalidad, con confianza y sin caerse gracias a una neuroprótesis que estimula eléctricamente su médula espinal. Esta tecnología se ha probado por primera vez en una persona tras el éxito obtenido en pruebas en primates no humanos.

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El paciente sufría párkinson desde hace casi 30 años y otros tratamientos no habían conseguido mejorar sus problemas de movilidad. Ahora, y después de usar la neuroprótesis durante dos años y alrededor de ocho horas diarias ha recuperado su capacidad para caminar. La neuroprótesis que corrige los trastornos de la marcha ha sido diseñada por Grégoire Courtine y un equipo de neurocientíficos y neurocirujanos de la Escuela Politécnica Federal de Lausana, del Inserm y de la Universidad de Burdeos, que han publicado los resultados de su trabajo en la revista científica Nature.

“Las personas con enfermedad de Parkinson avanzada a menudo se enfrentan con problemas de movilidad que pueden tener un impacto significativo en su calidad de vida y disminuyen su autonomía. Este problema afecta aproximadamente al 90% de los enfermos e incluye rigidez muscular, lentitud de movimientos, congelamiento de la marcha, problemas para iniciar y detener el movimiento e inestabilidad postural. Estos trastornos suelen responder mal a las terapias habituales que se centran fundamentalmente en las áreas del cerebro directamente afectadas por la pérdida de neuronas productoras de dopamina. Por ello, es necesario desarrollar nuevas estrategias terapéuticas que puedan ayudar a resolver estos problemas”, ha explicado Eduardo Fernández, director del Instituto de Bioingeniería de la Universidad Miguel Hernández de Elche y director del grupo de Neuroingeniería Biomédica del Centro de Investigación Biomédica en Red de Bioingeniería, Biomateriales y Nanomedicina (CIBER-BBN), en declaraciones a SMC España.

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Cómo funciona la neuroprótesis que ayuda a caminar

La neuroprótesis está basada en estimulación eléctrica epidural dirigida (EES) de la médula espinal lumbosacra y modula la actividad de las neuronas que controlan los movimientos locomotores, de manera que restaura la activación natural de las neuronas de las piernas que se interrumpe al caminar en personas con enfermedad de Parkinson. Una investigación previa había demostrado que la estimulación eléctrica epidural dirigida restablece las funciones de bipedestación y marcha en personas con parálisis provocada por una lesión de la médula espinal.

Tras probar esta neuroprótesis en modelos de primates no humanos, los investigadores realizaron un primer ensayo en humanos en un hombre que no había mejorado tras someterse a diferentes terapias farmacológicas y de estimulación cerebral profunda. En primer lugar, generaron un mapa anatómico personalizado de las zonas de la médula espinal a las que se dirigiría la estimulación eléctrica epidural dirigida, que guió la implantación quirúrgica de la neuroprótesis.

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Después emplearon sensores inalámbricos usados por el paciente para detectar sus intenciones de movimiento y activaron la estimulación para activar las neuronas de las piernas para generar movimientos naturales al caminar. Los resultados del estudio muestran que la neuroprótesis mejoró la marcha y los déficits de equilibrio en esta persona, que también informó de una significativa mejora en su calidad de vida.

“Enciendo la estimulación por la mañana y la apago por la noche. Esto me permite caminar mejor y estabilizarme. Ahora ya ni siquiera le tengo miedo a las escaleras. Todos los domingos voy al lago y camino unos 6 kilómetros. Es increíble.”, afirma el hombre en el que se ha probado con éxito este sistema.

“Es impresionante ver cómo estimulando eléctricamente la médula espinal de forma específica, como hemos hecho con los pacientes parapléjicos, podemos corregir los trastornos de la marcha causados ​​por la enfermedad de Parkinson”, afirma Jocelyne Bloch, neurocirujana y profesora de la Hospital Universitario de Lausana (CHUV).

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En opinión de Eduardo Fernández, “este estudio introduce una estrategia terapéutica muy innovadora que no se dirige a las áreas cerebrales más afectadas en la enfermedad de Parkinson, sino a otras zonas del sistema nervioso que en principio no se ven afectadas por esta patología. Se trata en concreto de la región lumbosacra de la médula espinal que participa en última instancia en el control de los músculos de las piernas y en la generación del acto de caminar. Para ello proponen sincronizar la estimulación cerebral profunda, que se utiliza de manera habitual en muchos pacientes con enfermedad de Parkinson, con la modulación de la actividad de las neuronas motoras situadas en esta zona lumbosacra de la medula espinal utilizando estimulación eléctrica epidural”.

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“Gracias a ello –añade–, una persona de 62 años, afectada durante más de 30 años por la enfermedad de Parkinson, ha experimentado una notable reducción de sus problemas de movilidad y también ha experimentado mejoras en su equilibrio y en la tendencia al congelamiento de la marcha, lo que ha resultado en una mejora significativa de su calidad de vida”. 

“Sin embargo, es preciso destacar que esta investigación se ha realizado en un solo paciente, por lo que todavía son necesarios más estudios para confirmar la efectividad de este enfoque terapéutico en un mayor número de individuos y para identificar a aquellos pacientes que se pueden beneficiar más de este tipo de neuroprótesis”, concluye el experto.

En colaboración con ONWARD Medical, Grégoire Courtine y Jocelyne Bloch están trabajando en el desarrollo de una versión comercial de la neuroprótesis, que incluya todas las funcionalidades necesarias para un uso diario óptimo. “Nuestra ambición es proporcionar acceso general a esta tecnología innovadora para mejorar significativamente la calidad de vida de los pacientes con Parkinson en todo el mundo”, explican.

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Además, gracias a una generosa donación de un millón de dólares estadounidenses de la Fundación Michael J. Fox para la investigación del Parkinson, el centro NeuroRestore realizará pruebas clínicas en seis nuevos pacientes el próximo año, que se espera pueda servir para validar la tecnología desarrollada, pero también para identificar los perfiles de pacientes con mayor probabilidad de beneficiarse de este tratamiento innovador. 

Actualizado: 7 de noviembre de 2023

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