Pie de atleta
Las piscinas, duchas y las superficies cálidas y húmedas son el caldo de cultivo habitual del hongo que provoca el pie de atleta. Conoce cómo prevenir la reproducción y propagación de estos agentes infecciosos.

Prevención del pie de atleta

Actualizado: 23 de julio de 2020

Se deben seguir una serie de medidas para prevenir el pie de atleta –especialmente en verano o épocas de calor y humedad–, cuya finalidad es evitar el contagio, la reproducción y la propagación de estos agentes infecciosos:

  • Ser cuidadoso a la hora de secarse los pies y no dejarlos mojados o húmedos, comprobando que la piel entre los dedos quede bien seca después del baño.
  • Usar chanclas en las piscinas públicas, baños, duchas del gimnasio y, por lo general, cualquier superficie pública.
  • Mudarse de calcetines incluso más de una vez al día, para asegurarse de que los pies se mantienen secos.
  • Cambiar a menudo de calzado para evitar que se mantenga húmedo y pueda ser fuente de infecciones.
  • Usar zapatos hechos con materiales naturales, como el cuero, y que permitan una buena transpiración. Evitar el calzado con revestimiento plástico.

Talcos antimicóticos o de secado

En aquellas personas que sean propensas a sufrir esta clase de infecciones se recomienda el uso de talcos antimicóticos o de secado para una mayor seguridad de los pies. Es importante resaltar que las personas con un sistema inmune deficiente son más susceptibles al contagio de pie de atleta, por lo que es conveniente que utilicen estos talcos si van a estar expuestas frecuentemente al contacto con zonas donde es más fácil que se desarrollen los hongos, como los baños públicos.

Prevención del pie de atleta

Los pacientes con pie de atleta deben tomar precauciones para evitar que los pies toquen objetos o el suelo que luego vaya a ser tocado/pisado por otras personas para impedir la transmisión de la infección.

Creado: 24 de enero de 2011

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