La anoscopia se hace cuando se quiere visualizar el interior del recto, canal anal o ano para confirmar un diagnóstico concreto. También permite tomar biopsias de las paredes de estas estructuras, y si es necesario se pueden tratar ciertas enfermedades. Las indicaciones más frecuentes de la anoscopia son:

  • Dolor anal: una de las causas más frecuentes son las hemorroides y las fisuras. Cuando no se ven desde el exterior y no se palpan con un tacto rectal, se puede valorar realizar una anoscopia para comprobar si hay dentro.
  • Sangrado anal: se debe realizar la anoscopia para identificar el origen del sangrado. Puede deberse a hemorroides, fisuras, heridas o cáncer, principalmente.
  • Sensación de ocupación o pesadez en el ano: puede ser un síntomas precoz de cáncer rectal, o también el síntoma principal de un absceso, pólipos o hemorroides.
  • Tomar biopsias: si se observan alteraciones sospechosas en la superficie interior del recto o canal anal. La mejor prueba para dirigir la toma de biopsias es la anoscopia de alta resolución.
  • Practicar sexo anal: la práctica de sexo anal se relaciona con la infección por VPH en el recto y ano, y por lo tanto con un riesgo elevado de padecer cáncer del epitelio local. El riesgo aumenta en pacientes con VIH o que hayan padecido otras enfermedades de transmisión sexual.
  • Ligar hemorroides: se pueden realizar ligaduras con bandas elásticas de las hemorroides internas sangrantes.

Creado: 24 de octubre de 2013

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