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Tonometría
La tonometría mide los niveles de presión en los ojos, y es una de las pruebas que se realizan para diagnosticar precozmente el glaucoma, una grave enfermedad en la que suele haber hipertensión ocular.
Escrito por Dr. José Antonio Nuevo González, Especialista en Medicina Interna. Servicio de Urgencias del Hospital Gregorio Marañón de Madrid
Mujer con problemas visuales

Foto de Freepik © rawpixel

La tonometría está indicada para la detección precoz del glaucoma y para el seguimiento de esta enfermedad ocular. Esta prueba no es suficiente por sí sola para el diagnóstico de glaucoma, pero sí para determinar la hipertensión intraocular, que es su principal factor de riesgo. Debe ser complementada por la gonioscopia, la observación directa del fondo de ojo (papila), y la campimetría (exploración del campo visual)

La prueba se realizará cuando un individuo presente síntomas de disminución de la agudeza visual progresivamente. El médico de familia detectará esta sintomatología y remitirá al paciente a un examen oftalmológico para efectuar la medida de la presión intraocular. Como veremos más adelante, el médico general o el óptico pueden realizar una primera medición mediante la tonometría de rebote, una de las más sencillas de realizar.

Respecto a cuándo realizar una tonometría, a partir de los 40 años de edad, especialmente en el caso de las personas con factores de riesgo para desarrollar glaucoma, como ser de raza negra o tener antecedentes familiares de glaucoma, es recomendable acudir a revisiones oftalmológicas que incluyan esta prueba, que también se puede realizar antes y después de someterse a una intervención quirúrgica en los ojos.

Cuando se detecten presiones intraoculares por encima de 20 mmHg, debe repetirse la prueba a la mayor brevedad para comprobar que dichas mediciones sean correctas y, de confirmarse y si existieran síntomas, enviar al paciente a la consulta del oftalmólogo para completar el estudio. Es cierto que en un tercio de los pacientes con glaucoma no existen presiones mayores de esta cifra, pero la hipertensión ocular debe ser vigilada mediante tonometrías periódicas una vez iniciado el tratamiento, para detectar precozmente el daño sobre el nervio óptico y minimizar sus consecuencias.

Actualizado: 10 de Octubre de 2018

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